Valencia, 9 de octubre de 2026-. Según el representante, la pérdida de capital humano se ha convertido en uno de los principales obstáculos para aumentar la producción de crudo.
Terán señaló que Venezuela puede conseguir maquinaria, taladros y tuberías en los mercados internacionales, pero enfrenta dificultades para disponer de los profesionales necesarios para operar los equipos y desarrollar los yacimientos.
«Los taladros se alquilan, los equipos se consiguen, las tuberías llegan, pero el personal no lo tienes a la mano y ese es uno de los graves problemas que tenemos ahorita en Venezuela», afirmó el director de ALEP.
El diagnóstico pone el foco en una limitación que no se resuelve únicamente con inversiones financieras o la adquisición de tecnología. La recuperación del sector también depende de contar con trabajadores capacitados y experiencia técnica para ejecutar las operaciones.
La fuga de capital humano ha sido uno de los principales obstáculos para aumentar la producción de crudo venezolano
Uno de los datos destacados por Terán es la presencia de profesionales venezolanos en la industria energética estadounidense. El representante de ALEP indicó que al menos 4.800 ingenieros formados en Venezuela y con experiencia en el sector petrolero trabajan actualmente en Texas.
Esta salida de personal especializado representa una pérdida de conocimientos acumulados durante años en la industria nacional. La disponibilidad de esos profesionales resulta relevante para desarrollar proyectos, operar instalaciones y mantener los procesos de extracción.
Terán advirtió que la recuperación petrolera debe considerar los plazos necesarios para preparar al personal y poner en marcha las operaciones. En ese sentido, planteó la necesidad de equilibrar los tiempos de ejecución de los proyectos con los de formación y disponibilidad de trabajadores calificados.
La brecha entre ambos plazos puede condicionar el ritmo de crecimiento de la producción, incluso cuando existan recursos económicos y equipos para desarrollar nuevos campos.
Los nuevos campos petroleros requieren al menos tres años
El director de ALEP explicó que la explotación de los denominados campos verdes, es decir, áreas nuevas o que todavía no han sido desarrolladas plenamente, requiere un período mínimo de tres años de trabajo continuo.
Sin embargo, ese plazo depende de que se resuelvan otras dificultades estructurales que afectan las operaciones petroleras en Venezuela. Entre ellas, Terán destacó las deficiencias en el suministro eléctrico, un servicio esencial para alimentar los sistemas de bombeo y las instalaciones vinculadas con la producción y el procesamiento de hidrocarburos.
La disponibilidad de electricidad, junto con el personal capacitado y la infraestructura operativa, condiciona la ejecución de los proyectos. Por ello, la expansión de la actividad petrolera exige coordinar distintas áreas y no limitarse a la asignación de recursos financieros.
Terán propone un acuerdo nacional para recuperar el talento
Ante este escenario, Terán planteó la necesidad de establecer políticas de Estado sostenidas en el tiempo para proteger la industria energética y recuperar su capacidad técnica.
Entre las medidas que considera necesarias figuran la atracción de profesionales venezolanos que trabajan en el exterior, la incorporación de nuevos talentos y la reactivación de programas de formación especializada.
El planteamiento busca responder a una dificultad que, según el representante de ALEP, limita las posibilidades de aprovechar los recursos petroleros del país. La disponibilidad de ingenieros, técnicos y trabajadores experimentados será determinante para desarrollar nuevos yacimientos y mantener las operaciones existentes.
La propuesta de un gran acuerdo nacional apunta a coordinar esfuerzos entre los sectores vinculados con la industria y establecer una planificación que permita atender las necesidades de personal a mediano y largo plazo.
