Valencia, 22 de octubre de 2026- La Corte Penal Internacional (CPI) fue galardonada este jueves con el Premio Sájarov 2026, la máxima distinción en materia de derechos humanos que otorga la Unión Europea, en reconocimiento a su labor institucional contra la impunidad en crímenes de guerra y de lesa humanidad.
El galardón representa el segundo espaldarazo internacional recibido en el mes de octubre por el tribunal multilateral con sede en La Haya.
El reconocimiento europeo se produce semanas después de que la exjueza de la CPI, Navi Pillay, fuera distinguida con el Premio Nobel de la Paz 2026, y en medio de un contexto de fuertes tensiones políticas e institucionales.
La Corte Penal Internacional recibió el Premio Sájarov 2026 de la Unión Europea
La resolución del Parlamento Europeo coincide con las recientes medidas coercitivas anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, dirigidas a restringir el acceso del tribunal a sistemas financieros internacionales y servicios tecnológicos.
Las sanciones fijan un plazo de seis meses para la ruptura de relaciones comerciales de empresas norteamericanas con la corte, en un escenario derivado de las órdenes de arresto emitidas por la CPI en noviembre de dos mil veinticuatro contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.
Ante la concesión del galardón, la presidenta de la CPI, la magistrada japonesa Tomoko Akane, destacó el valor del reconocimiento.
«Llega en un momento en el que la corte y sus funcionarios afrontan desafíos sin precedentes. En este contexto, el Premio Sájarov cobra especial relevancia al reafirmar la importancia de las instituciones judiciales independientes», expresó la titular del tribunal a través de un comunicado oficial.
Competencias del tribunal y finalistas del galardón
Fundada en dos mil dos al amparo del Estatuto de Roma, la CPI ejerce jurisdicción complementaria de última instancia para procesar casos de genocidio, crímenes de guerra, agresiones y delitos de lesa humanidad atribuidos a altos dirigentes estatales.
En la edición de este año, la corte se impuso en la deliberación de la Eurocámara sobre otros proyectos finalistas, entre los que figuraban el dirigente opositor tanzano encarcelado Tundu Lissu y las activistas iraníes Taraneh y Romina Rahimi.
