Valencia, 27 de enero de 2026- Jóvenes judíos evitan resaltar demasiado en Berlín. Tim Kurockin, de 21 años, llegó a Berlín desde Baviera poco antes del 7 de octubre de 2023.
“Se trata de un privilegio no mostrar que soy judío”, dice, recordando que amigos religiosos han sido atacados físicamente.
El estudiante evita revelar su identidad judía en ciertos lugares y toma desvíos ante manifestaciones antisemitas.
Jóvenes judíos evitan resaltar demasiado en Berlín
Kurockin estudia en la Escuela Superior de Economía y Derecho y participa en organizaciones como Hillel y JSUD.
Aunque no vive con miedo constante, reconoce la necesidad de prudencia ante pancartas o gritos que llaman a la violencia.
David Gorelik, de 21 años y miembro de «Meet a Jew», explica que las medidas de seguridad son ahora más estrictas.
Lilach Sofer, de 20 años, estudia en Potsdam y evita hablar hebreo en voz alta para no ser reconocida.
Aunque ha recibido insultos y amenazas en redes sociales, dice que se puede vivir normalmente en Berlín.
Sin embargo, advierte que portar símbolos como la estrella de David se ha vuelto arriesgado.
Comunidad judía y resiliencia
Gorelik afirma que, tras octubre de 2023, la vida judía sigue teniendo sentido y busca permanecer unida.
La comunidad judía alemana ha crecido y cuenta con sinagogas en cada capital estatal y un campus abierto de Jabad en Berlín.
Decidió portar sus borlas sagradas abiertamente para mostrar que no cederán ante la presión antisemita.
Aunque la amenaza es un pensamiento cotidiano, los jóvenes subrayan que su permanencia depende más de la política que del antisemitismo.
Gorelik asegura que solo consideraría emigrar a Israel si llegara al poder un gobierno hostil, como la AfD.
Mientras tanto, la comunidad judía en Alemania mantiene su presencia, resiliencia y compromiso con la educación y la cultura.
