Jefe operativo de la Policía española dimite por denuncia de violación. El jefe operativo de la Policía Nacional de España dimitió tras hacerse pública una denuncia por presunta violación presentada por una subalterna. La renuncia, anunciada la noche del martes, desencadenó este miércoles solicitudes de dimisión del ministro del Interior, alegando que debió conocer antes los hechos y ocultarlos.
Renuncia tras denuncia grave
José Ángel González Jiménez, director adjunto operativo de la Policía, presentó su renuncia al conocerse que un juez lo había citado por la denuncia que una subalterna interpuso, acusándolo de agredirla sexualmente. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo a periodistas que “los hechos denunciados por la víctima (…) son de tal gravedad que, conocidos inmediatamente, se exigió su renuncia”.
Jefe operativo de la Policía española dimite por denuncia de violación
La oposición de derecha puso en duda la versión oficial de que el ministro no supiera de la situación con antelación. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó en X que Grande-Marlaska no estuviera enterado.
Feijóo señaló que el ministro había alabado en el pasado al jefe policial por su “perfil incuestionable” y dijo que Marlaska debe dimitir “por respeto a las mujeres y a toda la Policía que sí nos protege”.
Versión del Gobierno
Grande-Marlaska insistió en que “evidentemente, no sabíamos nada” sobre la denuncia. Afirmó que si el Gobierno hubiera tenido conocimiento de un hecho de esta gravedad, la renuncia habría sido solicitada antes. Añadió que solo dejaría el cargo “si la propia víctima no se ha sentido protegida”.
Detalles de la denuncia
El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, explicó que la querella contra González incluye presuntos delitos de agresión sexual, coacciones y lesiones psíquicas por hechos ocurridos en abril de 2025. Según el letrado, después de una comida, González Jiménez ordenó a la víctima llevarlo a su residencia oficial, donde la habría agredido violentamente.
Importancia política del caso
Este caso representa un desafío delicado para el Gobierno del , dado que su administración ha hecho de la lucha por la igualdad y contra la violencia de género una prioridad. La presión política y mediática por la gestión de este escándalo continúa en aumento.
