Javier Bardem reconoció que durante el rodaje de la icónica película No Country for Old Men (“No es país para viejos” o “Sin lugar para débiles”) atravesaba una profunda depresión, y que gran parte de su recuperación se debió a la amistad y apoyo del actor y coprotagonista Josh Brolin.
En una entrevista con The New York Times, Bardem relató que Brolin “abría las ventanas, literalmente, porque yo vivía en esta casa oscura, y él abría las cortinas y me llevaba a dar un paseo. Empecé a sentir que: ‘Oh, hay alegría. Tengo la bendición de estar vivo’”.
El actor explicó que, en ese momento, acababa de terminar una larga relación y se sentía “desconectado del placer de la vida”. “Nunca llegué a pensar cosas oscuras, pero estaba triste. Tardé un tiempo en salir de ella”, añadió.
Javier Bardem revela que rodó “No Country for Old Men” en profunda depresión
Al concluir el rodaje, que le valió un Oscar y lo catapultó como estrella en Hollywood, Bardem aseguró que se había convertido en “una persona diferente”.
Sin embargo, confesó que filmar la película fue un reto personal, ya que mientras caminaba por algunas ciudades de Texas sentía miradas y actitudes poco amables hacia él. Esto contrastaba con experiencias previas en Nueva York y Los Ángeles, donde se había sentido más cómodo y menos cohibido.
Depresión posparto de Penélope Cruz y vida familiar
Durante la entrevista, también habló de su vida personal y familiar, especialmente de su matrimonio con la actriz Penélope Cruz. Bardem reveló que Cruz sufrió una depresión posparto, un tema difícil para ella en ese momento. “No era capaz de captar la dimensión de lo que era. Pero más tarde lo hice”, expresó, resaltando su admiración y respeto por ella.
Recordó que hace 14 años Cruz se preguntaba: “¿Está bien compartir esto con mi marido? ¿Está bien sentirme así cuando se supone que debo sentir lo contrario?”. Actualmente, dijo, ella está mejor.
Además, Bardem comentó que el máximo tiempo que puede estar sin ver a sus hijos son dos semanas, y que en sus días libres viaja a Madrid para estar con ellos. En una ocasión que pasó tres semanas sin verlos, sufrió “reacciones físicas de dolor y tristeza”.
El actor también hizo referencia a sus orígenes y a su madre, Pilar Bardem, a quien describió como una figura que los crió “como una manda de lobos”. La definió como “tan sensible y ligera como una mariposa, y tan feroz como un león”.
