Valencia, 19 de marzo de 2026-. Inteligencia de Estados Unidos considera a Venezuela una «amenaza menor» desde captura de Nicolás Maduro. La evaluación de amenazas 2026 señala que Venezuela representa ahora un riesgo menor para los intereses estadounidenses, tras los cambios políticos ocurridos este año.
Inteligencia de Estados Unidos considera a Venezuela una «amenaza menor» desde captura de Nicolás Maduro
El informe destaca que el Gobierno venezolano ha mostrado disposición a cooperar con Estados Unidos. Según el documento, existe interés en abrir la economía y desarrollar la capacidad de extracción de petróleo y gas.
La inteligencia estadounidense también menciona la liberación de algunos presos políticos. Estas acciones forman parte de un programa de amnistía impulsado por la presidenta interina Delcy Rodríguez.
La evaluación de amenazas 2026 indica que Venezuela continúa enfrentando desafíos internos. Sin embargo, Washington considera que el país ya no representa una amenaza prioritaria.
Contexto regional y actores internacionales
El reporte advierte que Latinoamérica podría experimentar focos de volatilidad durante el próximo año. Estos escenarios podrían afectar a países aliados de Estados Unidos en temas de seguridad y desarrollo.
El documento dedica un apartado al papel de China, Rusia e Irán en la región. Señala que la expansión económica china y los vínculos diplomáticos rusos podrían generar tensiones con intereses estadounidenses.
La evaluación de amenazas 2026 menciona que Venezuela mantiene relaciones activas con estos países. No obstante, el informe subraya que la cooperación reciente con Washington ha modificado el panorama.
Restablecimiento de relaciones y flexibilización económica
El pasado 5 de marzo, Estados Unidos y Venezuela restablecieron conexiones diplomáticas y consulares. El acuerdo incluye la reapertura de embajadas y una agenda de cooperación condicionada a reformas políticas.
Washington también flexibilizó sanciones sobre la petrolera estatal PDVSA. La medida permite la venta de crudo, gas y oro en mercados internacionales bajo supervisión estadounidense.
La administración estadounidense controla los flujos de ingresos petroleros mediante cuentas supervisadas. Según Washington, estos recursos deben beneficiar a la población venezolana durante la transición política.
