Valencia, 26 de mayo de 2025-. Industria del calzado venezolana busca recuperar terreno. La industria del calzado venezolana cubre apenas el 15% del consumo nacional, según Cavecal.
Tony Di Benedetto, presidente de Cavecal, conversó con Banca y Negocios. «Somos uno de los sectores más golpeados», afirmó el líder gremial.
Industria del calzado venezolana busca recuperar terreno
Entre 2013 y 2020, el PIB cayó 80%. La hiperinflación y la pandemia de Covid-19 devastaron la economía del calzado.
Importaciones y contrabando afectan gravemente al sector. Botas y zapatos de seguridad lideran la producción nacional, seguidos por calzado escolar.
Di Benedetto destaca la falta de crédito accesible. «Los préstamos indexados son costosos», dijo. El 80% de la industria se autofinancia.
La calidad del zapato venezolano compite, pero no contra el semic cuero importado. Cavecal pide aumentar aranceles a productos foráneos.
«Tenemos capacidad para cubrir el 80% del mercado», asegura Di Benedetto. La industria produce calzado 100% venezolano de alta calidad.
En los años 80 y 90, el sector brilló. Hoy, exporta poco, principalmente botas de seguridad, sin sostenibilidad.
El consumo femenino cambió. Las mujeres prefieren calzado deportivo sobre el señorial, explica el presidente de Cavecal.
Cavecal dialoga con el gobierno. Programas como el Plan Escolar apoyan la producción nacional, pero los retos persisten.
La industria emplea entre 50.000 y 60.000 trabajadores. «Protegemos al personal calificado», dice Di Benedetto, preocupado por su posible pérdida.
En 2024, el sector movió 215 millones de dólares. Vendió 13 millones de pares a precios entre 15 y 18 dólares.
Para 2025, Cavecal proyecta menor crecimiento. La industria arranca tras Semana Santa, pero enfrenta competencia regional fuerte.
Brasil y Colombia protegen sus mercados. Venezuela, la «Cenicienta» regional, lucha por recuperar poder adquisitivo y empleo.
