«Incendio Bryson» arrasa 81 hectáreas cerca de Malibú y fuerza evacuaciones masivas en EEUU con cortes eléctricos ante vientos extremos. Múltiples incendios forestales estallaron este viernes 16 de octubre de 2026 en el sur de Estados Unidos, avivados por fuertes vientos cálidos y secos.
El siniestro más destructivo, bautizado formalmente como el «incendio Bryson», devoró cerca de 81 hectáreas en las proximidades de Malibú, obligando a las autoridades a dictar la evacuación inmediata de los residentes en el sector de Encinal Canyon. Dicha emergencia forzó el desalojo preventivo de un centro correccional de menores durante la noche previa ante la rápida aproximación de la línea de fuego.
El avance del fuego en Malibú y las alertas nocturnas
Los comandos de emergencia locales coordinan los esfuerzos operativos para proteger las viviendas y contener el perímetro del fuego:
- El incendio Bryson arrasó aproximadamente 81 hectáreas de maleza y bosque en las inmediaciones de la exclusiva zona costera de Malibú.
- Los cuerpos de socorro desalojaron a los habitantes del área residencial de Encinal Canyon ante el avance de las columnas de humo y ceniza.
- Los funcionarios trasladaron a los internos de un centro de detención juvenil la noche anterior para evitar afectaciones respiratorias por los gases tóxicos.
- Los meteorólogos advirtieron que las rachas de viento ganarán mayor fuerza durante las horas de la noche, aumentando la velocidad de propagación de las llamas.
- Los mandos de seguridad instaron a la ciudadanía a acatar rigurosamente las alertas oficiales y abandonar sus propiedades inmediatamente en caso de peligro.
En tal sentido, los equipos de bomberos forestales despliegan líneas de contención con herramientas manuales y descargas aéreas de agua retardante sobre las colinas.
A este respecto, diversos especialistas ambientales recuerdan que las pendientes pronunciadas de los cañones aceleran el efecto chimenea y vuelven errático el comportamiento del fuego.
Aunado a esto, las patrullas policiales recorren las urbanizaciones de Encinal Canyon para verificar que ninguna familia permanezca dentro de los inmuebles amenazados.
Asimismo, los centros comunitarios de las localidades vecinas habilitaron albergues temporales con suministros básicos para recibir a las personas evacuadas.
Contención en Azusa, llamas en Camp Pendleton y cortes masivos
Frentes activos en instalaciones militares y zonas urbanas
Por otra parte, los cuerpos de rescate combaten focos simultáneos a lo largo de la geografía del país.
Un contingente de 200 bomberos logró detener el avance de otro siniestro en la localidad de Azusa, al norte de la ciudad de Los Ángeles, tras calcinar más de 16 hectáreas de terreno.
Hacia el sur, las llamas castigan la base militar de Camp Pendleton, en las cercanías de San Diego, consumiendo más de 3,8 kilómetros cuadrados de vegetación.
Dicho foco castrense pone en serio riesgo edificaciones e infraestructura estratégica de ese enclave de las fuerzas armadas.
Las empresas de electricidad cortaron preventivamente el suministro a unos 127.000 clientes con el propósito de mitigar cortocircuitos que desaten nuevas llamaradas.
En consecuencia, los técnicos de la red eléctrica monitorean los postes y transformadores en las zonas de alta fricción para restaurar el flujo una vez amaine el temporal.
De igual manera, el personal de defensa civil en San Diego mantiene un anillo de seguridad alrededor del cuartel militar para resguardar a los uniformados.
El fantasma de los siniestros de 2025
Por añadidura, el recuerdo de tragedias recientes mantiene en máxima tensión a la población civil y a los cuerpos de salvamento.
Las autoridades recordaron que los devastadores incendios de Palisades y Eaton cobraron la vida de 31 personas durante el pasado mes de enero de 2025.
Aunque los expertos prevén que las ráfagas actuales no alcanzarán los niveles extremos registrados en aquella catástrofe, los equipos rehúsan bajar la guardia.
Los residentes limpian techos y jardines de hojas secas para reducir el combustible vegetal susceptible de prenderse con pavesas transportadas por el aire.
Por otro lado, los servicios meteorológicos advierten que la sequedad de la atmósfera continuará dificultando las tareas de extinción hasta bien entrado el fin de semana.
De modo que las 81 hectáreas quemadas, la amenaza sobre Camp Pendleton, el control en Azusa y los 127.000 usuarios sin energía definen un viernes crítico en la costa oeste.
Con información de DW
