Impsa arranca la modernización de las centrales hidroeléctricas Macagua y Tocoma en Bolívar con el respaldo diplomático de Estados Unidos para rescatar 672 megavatios. La embajada de Estados Unidos en Caracas informó este viernes 30 de octubre de 2026 que la empresa estadounidense-argentina IMPSA arrancó formalmente un proyecto integral para modernizar las centrales hidroeléctricas Macagua y Tocoma, complejos situados en el estado Bolívar.
La delegación diplomática norteamericana difundió los detalles de este ambicioso plan mediante sus canales oficiales en redes sociales, confirmando la intervención directa de tecnología extranjera en las salas de máquinas del bajo Caroní.
La primera fase en Macagua y las metas de generación de Impsa
La legación diplomática estadounidense precisó la ruta técnica que guiará el despliegue de las cuadrillas de ingenieros y especialistas de la compañía mixta sobre el terreno bolivarense.
Las autoridades consulares especificaron que las maniobras operativas iniciarán con la rehabilitación inicial de 160 megavatios de capacidad efectiva en el complejo hidroeléctrico Macagua.
En tal sentido, los técnicos de IMPSA sustituirán componentes mecánicos, calibrarán sistemas de control y adecuarán los rodetes de las turbinas para devolverles su rendimiento nominal de diseño.
A este respecto, el consorcio empresarial persigue un objetivo global mucho más amplio que contempla rescatar alrededor de 672 megavatios entre las plantas de Macagua y Tocoma en un plazo estimado de dos años.
Aunado a esto, las autoridades energéticas destacan que la entrada en servicio de estos bloques de potencia brindará mayor flexibilidad operativa al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) frente a los picos de demanda estacionales.
Asimismo, la intervención en Tocoma reviste un valor simbólico y técnico trascendental, tomando en cuenta los años de paralización y retrasos estructurales que caracterizaron a esa obra hidroeléctrica en la cuenca del Caroní.
El horizonte de dos años y el impacto en el sistema eléctrico
El cronograma de recuperación y la reactivación industrial
Por otra parte, la ejecución del cronograma trazado por IMPSA dependerá de la continuidad en el suministro de repuestos de alta precisión y del flujo de financiamiento internacional.
La meta de dos años fijada para incorporar los 672 megavatios exigirá faenas continuas en los talleres mecánicos y en los fosos de generación de ambas represas guayanesas.
Dicho incremento en el parque hidroeléctrico permitirá aliviar la severa presión que soportan los complejos termoeléctricos del centro y occidente venezolano, muchos de los cuales operan a baja capacidad por falta de combustible.
En consecuencia, los parques industriales de la región de Guayana y las empresas básicas aspiran a recibir un flujo energético más estable para incrementar sus propios niveles de manufactura.
De igual manera, los comités de especialistas valoran positivamente la cooperación técnica internacional como una vía idónea para recuperar activos públicos de alto valor estratégico.
La expectativa ciudadana ante los nuevos aportes energéticos
Por añadidura, el anuncio diplomático renueva las esperanzas de las comunidades que sufren racionamientos y fluctuaciones cotidianas en el suministro eléctrico domiciliario.
La incorporación de potencia fresca desde el estado Bolívar reforzará el anillo troncal de transmisión hacia las principales capitales y centros urbanos del interior venezolano.
Por otro lado, los gremios de ingeniería eléctrica recuerdan la urgencia de acompañar el mantenimiento de las plantas con inversiones paralelas en las subestaciones y líneas de alta tensión para evitar embotellamientos de energía.
De modo que el inicio de labores por parte de IMPSA, el rescate preliminar de 160 megavatios, el horizonte de 672 megavatios para 2028 y el respaldo de la embajada estadounidense marcan la pauta del sector energético este viernes 30 de octubre de 2026.
Con información de Unión Radio
