Impacto de los aranceles de Trump en la economía no petrolera venezolana. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 25% a las importaciones provenientes de cualquier país que compre petróleo o gas venezolano. Esta medida, que entrará en vigor a partir del 2 de abril, tiene importantes implicaciones para la economía venezolana, especialmente para el sector no petrolero, que ya enfrenta grandes desafíos.
Aunque Venezuela concentra más del 90% de sus exportaciones en petróleo, el impacto en la economía no petrolera podría ser significativo. La medida afecta directamente las importaciones y exportaciones de productos distintos al crudo, debido a que muchos insumos, maquinaria, equipos agrícolas, vehículos y otros bienes que forman parte de la cadena productiva y comercial venezolana provienen de Estados Unidos o están ensamblados allí.
Impacto de los aranceles de Trump en la economía no petrolera venezolana
Según el economista Manuel Sutherland, de la Universidad Central de Venezuela, el verdadero problema no son solo los aranceles, sino las sanciones que limitan las operaciones petroleras y comerciales entre ambos países. A pesar de que el petróleo no paga aranceles para evitar un aumento en los precios de la gasolina en Estados Unidos, la reducción o suspensión de exportaciones petroleras afecta el ingreso de divisas que dinamizan la economía nacional.
En la práctica, la economía no petrolera, que representa menos del 10% del PIB, depende en gran medida de los ingresos petroleros para su funcionamiento. La imposición de aranceles elevará el costo de los insumos importados y encarecerá la producción nacional, lo que dificulta aún más la recuperación económica y el comercio exterior.
Douglas Becerra, también economista de la UCV, señala que la baja productividad y la poca competitividad interna agravan el impacto de los aranceles. Explica que la economía venezolana funciona como un reloj de cuerdas: la actividad no petrolera solo se reactiva cuando la petrolera genera ingresos suficientes. En este contexto, los nuevos aranceles aumentan la carga para el comercio exterior y frenan el crecimiento de sectores como la agricultura, la industria química y la manufactura.
Además, la salida de Venezuela de bloques comerciales como la Comunidad Andina ha limitado aún más las posibilidades de expansión comercial, dejando a la economía no petrolera en una posición vulnerable frente a las medidas arancelarias y sanciones de Estados Unidos.
En conclusión, aunque el petróleo sigue siendo el motor principal, la economía no petrolera venezolana sufre un efecto colateral fuerte debido a los aranceles y sanciones. Esta combinación complica la recuperación económica del país y disminuye las perspectivas de crecimiento a corto y mediano plazo.
