Guyana entre el petróleo, Venezuela y Estados Unidos. Pequeño país de América del Sur con las mayores reservas de crudo per cápita del mundo, Guyana busca equilibrar sus relaciones entre las amenazas de Venezuela y su nuevo aliado, Estados Unidos, cuya compañía ExxonMobil lidera el boom petrolero. El despliegue de barcos estadounidenses en el Caribe refleja el apoyo de Guyana a Washington frente a Caracas.
El petróleo y el Esequibo, región rica en recursos minerales reclamada por Venezuela, marcaron la campaña de las elecciones generales, cuyos resultados oficiales aún se esperan. La frase «Essequibo is Guyana’s» o «Essequibo ah we own» se ha mostrado en carteles desde hace más de un año, y casi todos los candidatos presidenciales, incluido el actual presidente Irfaan Ali, centraron parte de su campaña en mantener la soberanía frente a Venezuela.
Guyana entre el petróleo, Venezuela y Estados Unidos
Desde 2019, el gobierno de Maduro ha reactivado sus reclamos territoriales, realizando un referendo en 2023 y nombrando un supuesto gobernador y diputados para la región, que abarca 159.500 kilómetros cuadrados. Guyana sostiene que su frontera, trazada durante la época colonial inglesa, fue ratificada en 1899 mediante el Laudo Arbitral de París y pide a la Corte Internacional de Justicia que lo confirme. Venezuela, que no reconoce la competencia de la CIJ, asegura que el río Esequibo debe ser la frontera natural, como en 1777, cuando era colonia española. Recientemente, Guyana denunció disparos desde la orilla venezolana del río Cuyuní, aunque Caracas calificó la información como falsa.
Guyana reconoce su limitada capacidad frente a Venezuela y ha recurrido al pragmatismo acercándose a Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio advirtió que cualquier ataque a Guyana o a ExxonMobil tendría consecuencias graves. Especialistas y activistas consideran que Guyana ha otorgado contratos petroleros favorables a ExxonMobil, buscando asegurar apoyo internacional y compensar su inferioridad frente al gigante vecino. Pese a sus reservas per cápita, el país no posee el peso de los grandes productores, lo que obliga a una estrategia cautelosa y pragmática frente a la geopolítica regional.
