FMI proyecta que la economía de Venezuela crecerá 5 % este año y alcanzará 7 % en 2027 pero alerta sobre una inflación del 467,9 % impulsada por el dólar. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó este martes 13 de octubre de 2026 una expansión del 5 % en el Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela para el cierre del presente año.
La estimación oficial, incorporada en la más reciente actualización del informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), contempla además un panorama todavía más expansivo para 2027, ejercicio en el que calcula que el repunte productivo tocará un 7 %.
No obstante, el organismo multilateral contrastó estas cifras de producción con una severa tasa inflacionaria anual de 467,9 % para finales de este período, fenómeno vinculado directamente con la incesante alza en la cotización de la divisa estadounidense.
Proyecciones para 2026, el peso del dólar y el lastre inflacionario
El informe técnico divulgado desde Washington refleja que la economía del país petrolero recupera terreno en volumen de actividad, aunque sigue enfrentando desequilibrios monetarios profundos que distorsionan los precios internos.
Los cálculos centrales expuestos por el organismo multilateral resumen los siguientes puntos para el ejercicio corriente:
- El Fondo Monetario Internacional sitúa el avance del Producto Interno Bruto venezolano en un 5 % para el presente ciclo de 2026.
- El documento fija la expectativa de inflación anual en un 467,9 % para el cierre de este año fiscal en el país.
- Analistas y expertos financieros atribuyen este encarecimiento constante al incremento sostenido en la cotización del dólar oficial y paralelo.
- La moneda norteamericana opera como el principal referente para fijar los precios de bienes, tarifas y servicios comerciales en el territorio nacional.
- Dicho esquema de fijación cambiaria responde a las secuelas de la prolongada hiperinflación que vivió Venezuela entre 2017 y 2021.
En tal sentido, los especialistas explican que los comercios ajustan sus costos de reposición de manera inmediata cada vez que la divisa experimenta variaciones al alza.
A este respecto, diversos gremios empresariales recuerdan que el mercado interno opera bajo una dolarización de facto que traslada la depreciación cambiaria a los anaqueles.
Aunado a esto, los hogares venezolanos destinan la mayor parte de sus ingresos al consumo de comida, resintiendo de forma directa el impacto de la inflación de tres dígitos.
Asimismo, las firmas de consultoría financiera señalan que mantener un crecimiento del 5 % exige sostener el flujo de divisas para abastecer las importaciones de materias primas.
Metas para 2027: aceleración del PIB al 7 % y desaceleración del costo de vida
Proyecciones a mediano plazo en el informe del FMI
Por otra parte, la mirada prospectiva del Fondo Monetario Internacional vislumbra un comportamiento más favorable para la actividad productiva hacia el próximo ejercicio anual.
El organismo internacional proyecta que el Producto Interno Bruto de Venezuela acelerará su ritmo hasta alcanzar una tasa de crecimiento del 7 % en 2027.
Dicho incremento ubicaría a la nación entre las economías con mayor dinamismo porcentual de la región durante el venidero ciclo calendario.
De igual manera, el reporte anticipa un alivio paulatino en el comportamiento de los precios al consumidor para ese mismo período:
El promedio anual de inflación descendería a un 174 % durante 2027, marcando una desaceleración sustancial respecto al pico de 467,9 % pronosticado para este año.
En consecuencia, los planificadores económicos evalúan si las medidas de contención del gasto y los acuerdos de abastecimiento lograrán consolidar esa tendencia a la baja.
Desafíos estructurales en el país petrolero
Por añadidura, los analistas del mercado advierten que materializar esas proyecciones requerirá afianzar la certidumbre institucional y recuperar el financiamiento bancario.
Las industrias manufactureras demandan mayor estabilidad en el tipo de cambio para presupuestar compras de maquinaria e insumos sin temor a saltos inflacionarios imprevistos.
Por otro lado, los sectores comerciales insisten en que un crecimiento del 7 % en 2027 únicamente se traducirá en bienestar si los sueldos recuperan su capacidad real de compra frente al dólar.
De modo que el pronóstico de crecimiento del 5 % para este año, la meta del 7 % en 2027 y el reto de contener la inflación configuran un horizonte de alta exigencia para las finanzas venezolanas.
Con información de EFE
