Valencia, 28 de mayo de 2026-. Fármaco experimental contra la hepatitis B podría ofrecer una «cura funcional». La cura funcional hepatitis B se observó en cerca del 20% de los pacientes tratados con el medicamento bepirovirsen.
Los investigadores explican que estos pacientes lograron mantener el virus bajo control incluso después de suspender el tratamiento.
El estudio incluyó a 1.838 personas en distintos países.
Los ensayos fueron financiados por la farmacéutica GSK y presentados en una conferencia científica en Barcelona.
Según los datos publicados, los pacientes recibieron inyecciones semanales durante seis meses además de su tratamiento habitual.
Después, quienes mantenían el virus indetectable pudieron suspender la medicación.
En ese grupo, aproximadamente uno de cada cinco mantuvo el virus controlado durante al menos seis meses adicionales.
En el grupo que recibió placebo no se registraron casos de este resultado.
Fármaco experimental contra la hepatitis B podría ofrecer una «cura funcional»
La cura funcional hepatitis B está relacionada con el fármaco bepirovirsen, desarrollado por GSK e Ionis Pharmaceuticals.
Este medicamento actúa sobre el material genético del virus y reduce una proteína clave para su replicación.
También estimula la respuesta del sistema inmunitario, lo que ayuda a mantener el virus bajo control.
Los especialistas explican que este enfoque combina varios mecanismos para atacar la infección.
El doctor Seng Gee Lim, uno de los investigadores principales, señaló que el resultado es inédito en este tipo de tratamiento.
Añadió que por primera vez se observa una respuesta sostenida tras suspender la terapia.
Impacto y próximos pasos
La cura funcional hepatitis B es relevante porque esta enfermedad afecta a millones de personas en el mundo.
Se estima que más de 250 millones viven con hepatitis B crónica.
La infección puede provocar cáncer de hígado o insuficiencia hepática con el paso del tiempo.
Actualmente, los tratamientos existentes requieren medicación continua para controlar el virus.
El nuevo fármaco está en revisión acelerada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.
También está siendo evaluado en Europa, Japón y China.
