Los familiares de múltiples presos políticos en el internado judicial El Rodeo I concretaron este fin de semana un esperado y emotivo reencuentro. Las autoridades carcelarias permitieron el contacto físico directo durante una jornada institucional que rompió con largos meses de severas restricciones para los presos políticos.
De este modo, los ciudadanos accedieron a los pabellones internos para abrazar a sus seres queridos sin la habitual separación de las cabinas telefónicas. Sin embargo, los activistas civiles recordaron que el camino hacia la flexibilización de los protocolos de seguridad requirió intensas jornadas de protesta pacífica permanente.
El emotivo testimonio de las familias en El Rodeo I
Por consiguiente, los voceros del Comité por la Libertad de los Presos Políticos difundieron los balances oficiales sobre el impacto psicológico positivo del evento. Además, los defensores afirmaron colectivamente que las visitas presenciales renovaron la esperanza de las madres, esposas e hijos que exigen la excarcelación de los presos políticos.
Por otro lado, la ciudadana Andreína Baduel, hermana del detenido Josnars Adolfo Baduel, agradeció públicamente las gestiones logísticas que facilitaron este importante acercamiento humano. Efectivamente, la activista recordó que los reglamentos del internado imponían anteriormente la obligatoriedad de hablar exclusivamente a través de un grueso vidrio blindado.
“Debemos darle gracias a Dios que pudimos abrazarlos, que están vivos y que están resistiendo con entereza y con dignidad”, expresó Baduel visiblemente conmovida. Por esta razón, la defensora atribuyó este avance humanitario a la denuncia constante y a la perseverancia indomable en las calles por los presos políticos.
Persistencia ciudadana frente a las restricciones del Estado
Asimismo, muchas de las familias presentes en el penal ubicado en el estado Miranda acumulaban más de dos años sin tocar a sus parientes. Consecuentemente, la opinión pública nacional sigue de cerca el desarrollo de estos acontecimientos institucionales debido al alto impacto social que genera el tema.
Por su parte, Hiowanka Ávila, hermana del detenido Henrybert Rivas, describió el emotivo encuentro con su familiar como un momento largamente esperado por todos. De igual forma, la ciudadana aseguró que la experiencia fortaleció su determinación personal para continuar exigiendo el respeto a los derechos de los presos políticos.
Ávila señaló que el abrazo simbolizó perfectamente el tiempo de separación forzada que sufren los hogares venezolanos a causa de los procesos judiciales. Por lo tanto, la activista manifestó su absoluta confianza en que llegará el momento definitivo en que todas las personas bajo arresto recuperen su libertad.
Acciones de protesta y vigilia en las afueras del penal
Por otra parte, los testimonios directos coinciden con una vigilia pacífica que los familiares sostienen desde hace más de cinco meses continuos en el lugar. Ciertamente, los manifestantes pernoctan en las afueras de El Rodeo I para demandar mejoras sustanciales en la alimentación y atención médica de los recluidos.
Asimismo, las organizaciones no gubernamentales instan al Estado venezolano a revisar minuciosamente las causas penales de cada uno de los ciudadanos detenidos actualmente. Consecuentemente, el Ejecutivo nacional evalúa la aplicación de medidas sustitutivas de libertad para promover un clima de estabilidad institucional dentro de los presos políticos.
Finalmente, los abogados defensores esperan que la flexibilización del régimen de visitas presenciales se extienda de forma permanente hacia otros centros de reclusión. De este modo, las instituciones del sistema judicial venezolano lograrán ajustar sus procedimientos administrativos a los estándares internacionales de los derechos humanos y los presos políticos.
Con información de Alberto News
