Valencia, 14 de mayo de 2026- Estadounidenses deben elegir entre pagar por gasolina o hacer mercado. Según el último informe del Departamento de Comercio, las ventas minoristas registraron en abril un incremento del 0,5 %.
Aunque la cifra representa el tercer mes consecutivo de crecimiento, el ritmo se ha enfriado respecto al 1,6 % de marzo. El dato se situó ligeramente por debajo del 0,6 % que proyectaban los economistas consultados por la firma FactSet.
Este comportamiento refleja la presión que sufren los hogares estadounidenses debido al aumento sostenido en el precio de la gasolina. Ante este escenario, muchas familias han comenzado a priorizar sus gastos básicos frente a la compra de bienes duraderos.
Estadounidenses deben elegir entre pagar por gasolina o hacer mercado
El informe revela que las fallas eléctricas frenan producción industrial y el consumo en categorías clave como muebles y automóviles. El gasto en tiendas de muebles cayó un 2 %, mientras que en concesionarios de automóviles el descenso fue del 0,5 %.
Las tiendas por departamentos sufrieron el golpe más duro con una caída del 3,2 % en sus ventas durante abril. Por el contrario, el gasto en gasolineras aumentó un 2,8 %, una cifra mucho menor al 13,7 % registrado el mes anterior.
Empresas como Whirlpool han advertido que la demanda de electrodomésticos ha alcanzado niveles comparables a los de una recesión económica. Según su directiva, la confianza del consumidor se encuentra en niveles que no se veían desde la gran crisis financiera.
Resiliencia del mercado laboral
A pesar del sentimiento negativo, el gasto resiste la crisis energética gracias a la solidez del mercado laboral actual. La tasa de desempleo se mantiene estable en un bajo 4,3 %, lo que permite a los estadounidenses seguir consumiendo.
Durante el mes de abril, los empleadores añadieron 115.000 nuevos puestos de trabajo, superando las expectativas iniciales de los analistas. Esta fortaleza en el empleo es lo que sostiene la demanda subyacente de los consumidores frente a la inflación.
Analistas de inversión sugieren que el aumento en los costos de energía tarda meses en reflejarse totalmente en los presupuestos. Si los precios del combustible no bajan, la segunda mitad del año podría ser mucho más complicada para la economía.
Perspectivas para la Reserva Federal
La medición conocida como «grupo de control», que excluye gasolina y materiales de construcción, aumentó un 0,46 % en abril. Este dato es utilizado por los expertos para medir la fuerza real de la demanda de los consumidores.
El hecho de que el gasto resiste la crisis energética pone en una posición difícil a la Reserva Federal de Estados Unidos. La institución deberá equilibrar la lucha contra la inflación sin frenar excesivamente una economía que aún muestra signos de dinamismo.
