Valencia, 20 de febrero de 2026-. La propuesta establece una pausa a permisos de trabajo cuando el tiempo promedio de procesamiento supere los 180 días. USCIS explicó que, de aprobarse, la suspensión podría extenderse por un período prolongado, incluso durante varios años.
El proyecto fue publicado para comentarios públicos y busca frenar la aceptación de nuevas solicitudes de permisos laborales vinculadas a casos de asilo pendientes. La agencia argumenta que el sistema está saturado y que la medida pretende reducir incentivos para presentar solicitudes fraudulentas.
Un portavoz de USCIS señaló que el asilo se convirtió en una “vía fácil” para obtener autorización laboral. Afirmó que los extranjeros “no tienen derecho a trabajar” mientras sus casos están en evaluación.
Estados Unidos planea suspender los permisos de trabajo para solicitantes de asilo
La pausa a permisos de trabajo se fundamenta en el aumento histórico de solicitudes. USCIS indicó que las peticiones de empleo basadas en asilo pendiente alcanzaron niveles récord, lo que ha sobrecargado los recursos disponibles.
Actualmente, más de 1.4 millones de solicitudes de asilo afirmativas están pendientes de evaluación. Según la agencia, sin cambios regulatorios, podría tomar entre 14 y 173 años alcanzar un tiempo de procesamiento de 180 días.
La propuesta también amplía a 365 días el período mínimo que un solicitante debe esperar antes de pedir un permiso laboral. Hoy ese plazo es menor, lo que facilita el acceso temprano a autorizaciones de empleo.
Impacto potencial y próximos pasos
La pausa a permisos de trabajo generaría un impacto significativo en miles de solicitantes de asilo que dependen de la autorización laboral para sostenerse mientras esperan una decisión migratoria.
USCIS sostiene que la medida permitirá concentrar recursos en la evaluación de solicitudes y reducir el uso indebido del sistema. Sin embargo, organizaciones defensoras de inmigrantes advierten que la suspensión podría dejar a muchas personas en situación de vulnerabilidad económica.
El proyecto permanecerá abierto a comentarios públicos antes de avanzar hacia su aprobación final. De concretarse, marcaría uno de los cambios más drásticos en la política de asilo de los últimos años.
