El papa León XIV pide escuchar “el grito de los niños” en medio de guerras. El papa León XIV lamentó este lunes el “dolor colectivo” que sufren pueblos enteros debido a la guerra, la violencia y el hambre. El pontífice hizo un llamado urgente a los líderes mundiales para que escuchen “el grito de tantos niños inocentes” y trabajen en la construcción de la paz.
Las declaraciones se produjeron durante la vigilia por el Jubileo de la Consolación, celebrada en la basílica de San Pedro, dentro del Año Santo dedicado al perdón y al alivio del sufrimiento humano.
“Así como existe el dolor personal, también existe el dolor colectivo de pueblos aplastados por la violencia y la guerra. Es un grito inmenso que nos compromete a rezar y actuar para que cese toda violencia”, expresó el pontífice estadounidense.
El papa León XIV pide escuchar “el grito de los niños” en medio de guerras
León XIV insistió en que la paz no es una ilusión, sino un camino posible que “puede brotar de cada persona” y convertirse en un compromiso común. Subrayó que los responsables de las naciones tienen la obligación de garantizar a los niños un futuro de seguridad y consuelo.
“Dios no dejará que falten corazones y manos que lleven ayuda y consolación, constructores de paz capaces de animar a quienes están en el dolor”, afirmó.
El perdón como liberación
El papa también resaltó el valor del perdón como respuesta frente a la violencia. “El dolor no debe generar violencia; la violencia no es la última palabra, porque es vencida por el amor que sabe perdonar”, sostuvo.
Recordó que, aunque la violencia sufrida no puede borrarse, el perdón otorgado a quienes la causaron es “una anticipación en la tierra del Reino de Dios”.
Testimonios de resiliencia
Durante la vigilia se compartieron testimonios de personas que han transformado el dolor en gestos de reconciliación. Entre ellas, Diane Foley, madre del periodista estadounidense James Foley, asesinado por el Estado Islámico en 2014; y Lucia Di Mauro, viuda de un guardia jurado asesinado en Nápoles en 2009.
Ambos relatos fueron presentados como ejemplos de fortaleza y de la capacidad de tender la mano incluso a los agresores.
Con esta vigilia, el papa León XIV quiso reafirmar que, en medio de la violencia, la fe y el perdón pueden abrir caminos de esperanza.
