Las instituciones religiosas globales movilizaron sus dependencias de asistencia social para enviar recursos financieros directos a las comunidades afectadas por el desastre natural del miércoles. El Papa León XIV envió este jueves una primera ayuda humanitaria de 100.000 euros al territorio nacional a través de la Limosnería Apostólica. El aporte monetario pretende sufragar los gastos urgentes de alimentación, medicina y cobijo provisional de las miles de familias que perdieron sus hogares residenciales. Asimismo, las autoridades eclesiásticas locales coordinan la distribución de los recursos con las organizaciones benéficas parroquiales de las zonas costeras. En consecuencia, la Iglesia universal respalda la asistencia del Vaticano.
El canal oficial informativo de la Santa Sede, Vatican News, difundió los detalles del aporte financiero a primera hora de este jueves 25 de junio. Además, el Sumo Pontífice manifestó su profunda cercanía espiritual con el pueblo venezolano y con los valientes cuerpos civiles de rescate urbano. Sin embargo, las comisiones de infraestructura parroquial evalúan la gravedad de los daños físicos sufridos por los templos antes de organizar los comedores públicos. Por consiguiente, los despachos eclesiales establecieron puentes de comunicación permanentes con los obispados del litoral central para optimizar la asistencia del Vaticano.
Coordinación con las autoridades eclesiásticas nacionales
La asignación de las partidas económicas requirió de una evaluación directa entre las misiones diplomáticas del Estado europeo y las autoridades del clero nacional. En este sentido, la donación se acordó tras contactos directos con el nuncio apostólico en el país, monseñor Alberto Ortega Martín. Por lo tanto, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, participará activamente en la administración de las donaciones destinadas al soporte asistencial. Por otro lado, la secretaría papal mantendrá una atención constante sobre las necesidades logísticas de la población civil durante las próximas semanas. Efectivamente, nuevos requerimientos complementarán la asistencia del Vaticano.
«Estamos sin electricidad y todos nos hemos visto afectados. En el seminario se han derrumbado muchas paredes», declaró el obispo Pablo Modesto González Pérez.
El testimonio ofrecido por el prelado desde el terreno evidencia la magnitud de las afectaciones materiales que sufren las propias instalaciones de la Iglesia local. Por este motivo, los movimientos vecinales católicos organizan centros de acopio provisionales en los patios abiertos de los colegios eclesiásticos que resultaron seguros. De igual manera, las Cáritas parroquiales distribuyen agua potable y apoyo psicológico primario a los ciudadanos que se encuentran en estado de conmoción. Adicionalmente, los sacerdotes de las barriadas populares lideran cadenas de oración comunitaria mientras gestionan la llegada física de la asistencia del Vaticano.
Declaratoria de emergencia en el litoral central costero
El destino prioritario de los fondos internacionales se concentrará en las provincias norteñas que registraron el mayor impacto por el doblete sísmico. Por consiguiente, las autoridades del Ejecutivo nacional ratificaron que el estado La Guaira permanece bajo la figura legal de zona de desastre natural. Por ende, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó que las brigadas de salvamento coordinan la remoción de escombros de decenas de edificios colapsados. El balance oficial provisional de la tragedia sismológica registra 164 personas fallecidas y 971 ciudadanos heridos que aguardan la asistencia del Vaticano.
Finalmente, las unidades de ingeniería civil del Estado venezolano continúan con las inspecciones de las estructuras de los templos antiguos de la capital. Las patrullas de la Policía Nacional mantendrán el resguardo de los bienes materiales en las avenidas comerciales que sufrieron desprendimientos de fachadas. De la misma manera, las empresas de telefonía privada garantizan la gratuidad de los servicios de mensajería escrita para facilitar el reporte de personas desaparecidas. Los comités de solidaridad comunitaria procesarán los inventarios de los cargamentos extranjeros para distribuir con total equidad la asistencia del Vaticano.
Con información de Vatican News
