El Kremlin exige propuestas aceptables para resolver el conflicto en Ucrania tras declarar fracasados los acuerdos de la cumbre de Alaska entre Trump y Putin. El Gobierno ruso confirmó este viernes su disposición a evaluar nuevas alternativas diplomáticas destinadas a destrabar el escenario bélico, tras constatar que los pactos trazados hace un año en Alaska entre Donald Trump y Vladímir Putin resultaron inaceptables para Kiev. Ciertamente, las vocerías de Moscú señalaron que el marco de negociaciones requiere refrescar sus postulados para ser viables.
Postura de la vocería rusa, firmeza militar y ambigüedad de Washington
Al respecto, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, afirmó ante la televisión pública de su país que la administración de Putin continúa abierta a discutir fórmulas de paz, siempre que contemplen de manera prioritaria los intereses estratégicos de Moscú. Por consiguiente, aunque reconoció la intención genuina del equipo norteamericano por hallar consensos, advirtió sobre la determinación del Kremlin en el terreno de combate.
«Seguimos abiertos a las propuestas y a las discusiones. Por supuesto, estas deben ser aceptables, en primer lugar, para nosotros. Si faltan perspectivas pacíficas e iremos hasta el final, hasta la victoria final».
Efectivamente, Peskov cuestionó lo que denominó como el «dualismo» de la Administración Trump, argumentando que no pueden ignorar el envío constante de pertrechos militares hacia las fuerzas ucranianas. Por este motivo, Moscú enfatizó la necesidad de aprovechar únicamente las gestiones que coincidan con sus objetivos de seguridad. Por otro lado, la representación rusa atribuyó la parálisis diplomática a la resistencia de las autoridades ucranianas respaldadas por bloques europeos.
«Moscú aceptó la propuesta de la Casa Blanca trazada en agosto de 2025 en Alaska, pero no fue aceptada por los ucranianos. Y los estadounidenses no pudieron convencer a los ucranianos, no pudieron doblar el brazo a los ucranianos instigados por los europeos».
Reacciones diplomáticas entre Washington y Moscú
Reconocimiento de EE. UU. y necesidad de «nuevas ideas»
Por lo tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, admitió tras un encuentro bilateral en Manila con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, que la resolución de las hostilidades demanda la incorporación de «nuevas ideas». Por esa razón, el jefe de la diplomacia norteamericana calificó como improductiva la mediación impulsada hasta la fecha, aunque ratificó el interés de Washington por construir un entendimiento compartido.
Sealamientos de Lavrov desde Kirguistán
Por otra parte, desde la reunión ministerial de la Organización de Cooperación de Shanghái celebrada en Kirguistán, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, señaló la responsabilidad de la Casa Blanca en el fracaso de los entendimientos de Anchorage, los cuales contemplaban la disposición de Moscú a cesar las operaciones si Kiev cedía voluntariamente la región del Donbás. Ciertamente, Lavrov recordó las proyecciones previas de la Casa Blanca sobre el mandatario Volodímir Zelenski que no llegaron a concretarse. No obstante, las partes mantienen abiertas las vías de contacto telefónico y ministerial
«El presidente de EE. UU. dijo que Zelenski haría lo que Trump propuso. Bueno, no funcionó».
La búsqueda de un nuevo marco conceptual para las conversaciones bilaterales condicionará el desarrollo de las iniciativas diplomáticas durante los próximos meses. Por lo tanto, la formulación de propuestas inéditas resultará clave para evitar un estancamiento prolongado de los combates.
Con información de EFE
