El grupo jáquer ShinyHunters afirma haber robado datos de casi todos los agentes del FBI y da una semana de plazo para borrar alertas en su contra. En medio de una delicada controversia que pone bajo la lupa los protocolos de seguridad informática de los organismos de inteligencia en Washington, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó este miércoles 23 de septiembre de 2026 que investiga un presunto robo electrónico a gran escala de datos confidenciales de sus agentes en funciones y de postulantes laborales.
La pesquisa oficial comenzó tras la pública atribución del ataque por parte de la organización cibercriminal ‘ShinyHunters’, colectivo que asegura haber vulnerado bases sensibles del organismo.
La respuesta de la agencia y el rastreo de la brecha
La oficina federal admitió la gravedad del incidente mediante un comunicado oficial emitido tras las primeras consultas de los medios de comunicación:
El FBI reconoció de forma expresa que sigue de cerca los movimientos del grupo delictivo que reivindica la intromisión en sus plataformas:
«El FBI tiene conocimiento de un grupo de ciberdelincuencia que afirma haber vulnerado el portal FBIJobs.gov y haber afectado presuntamente a información de identificación personal (PII, por sus siglas en inglés) de los empleados del FBI».
En tal sentido, los expertos de la agencia todavía intentan precisar con exactitud el canal que facilitó la fuga de registros, manteniendo abiertas las hipótesis técnicas:
«todavía no ha determinado el punto de la brecha de seguridad —ya sea a través de un tercero o de los sistemas del propio FBI—».
Asimismo, la entidad destacó que ejecuta una indagatoria minuciosa junto a contratistas tecnológicos y proveedores externos de almacenamiento para sellar cualquier vulnerabilidad en el portal.
Aunado a esto, las autoridades buscan blindar la privacidad de los aspirantes que consignaron expedientes académicos y números de identificación en las convocatorias públicas.
El ultimátum de ShinyHunters y sus demandas institucionales
Amenazas directas a la cúpula policial
Por otra parte, los ciberdelincuentes aseguraron este martes que poseen información clasificada de prácticamente todos los funcionarios operativos del FBI y de miles de solicitantes de empleo.
En consecuencia, el grupo remitió un mensaje con tintes extorsivos dirigido directamente al director del FBI, Kash Patel, y al subdirector de la División Cibernética, Brett Leatherman.
La organización exige que la plana mayor retire de sus plataformas una alerta emitida durante el pasado mes de mayo, texto en el que los agentes federales denunciaron sus esquemas delictivos de chantaje.
Plazo de siete días y desmarque de redes internacionales
De igual manera, los atacantes fijaron un lapso perentorio para forzar la eliminación de los informes judiciales que empañan su imagen:
El colectivo advirtió que concederá únicamente siete días de espera antes de tomar nuevas represalias públicas con los archivos sustraídos:
«Estamos dispuestos a concederles un plazo de una semana para corregir o simplemente retirar el informe flash del segundo trimestre de 2026 sobre nosotros, el cual incluye varias acusaciones falsas».
Por añadidura, la banda negó categóricamente cualquier nexo con la red de jáqueres jóvenes conocida como ‘The Com’, autodefiniéndose de manera insólita como aliados de la Constitución de los Estados Unidos.
Los atacantes sostienen que su intrusión alcanzó los servidores de Recursos Humanos y de Justicia Penal (CJ) para desmentir señalamientos previos de las autoridades.
Con información de EFE
