Valencia, 8 de octubre de 2026-.El FMI alertó que el auge global de la inteligencia artificial como motor económico desata el riesgo de «agravar las desigualdades».
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, alertó que si bien el auge global de la inteligencia artificial (IA) se está consolidando como un motor económico fundamental, también corre el riesgo de «agravar las desigualdades» al dejar atrás a «la mayoría» de las naciones del mundo.
Durante un discurso previo a las reuniones anuales del organismo financiero internacional que se celebrarán la próxima semana en Singapur, Georgieva señaló que la inversión en IA en relación con el PIB podría superar al capital destinado históricamente a ferrocarriles, redes eléctricas o telecomunicaciones.
Impacto geoeconómico y concentración tecnológica
El crecimiento del comercio e inversión vinculados a la inteligencia artificial se concentra de manera notable en Estados Unidos, China e India, donde las grandes empresas destinan recursos masivos a centros de datos y otras infraestructuras, mientras que otras regiones apenas participan mediante la fabricación de componentes específicos como chips o robótica.
«Ya sea que la amen, la odien o la teman, la IA está aquí y se está convirtiendo rápidamente en un factor clave que determina la suerte relativa de los países en la economía mundial», afirmó la jerarca. Ante este escenario, recalcó que «para aprovechar el poder transformador de la inteligencia artificial, es fundamental generalizar su acceso en el mundo entero», advirtiendo que una iniciativa de tal magnitud requiere de cooperación internacional para evitar que nadie se quede atrás.
Asimismo, la directora del FMI advirtió sobre los riesgos financieros asociados a las altas expectativas de los inversores tras el rally bursátil de los últimos dos años; señaló que si los beneficios económicos no cumplen con las proyecciones, la «decepción» resultante podría transformarse en «un shock de gran alcance» para la economía global.
Alarma por la escalada de la deuda soberana y finanzas públicas
En paralelo al análisis tecnológico, Georgieva abordó los crecientes niveles de endeudamiento de los gobiernos, impulsados por mayores costos de financiamiento, presiones inflacionarias, tasas de interés elevadas y emisiones masivas de bonos corporativos destinados a respaldar la inversión en IA.
Los rendimientos de las obligaciones soberanas a 10 años en potencias como Estados Unidos, Alemania y Japón han alcanzado máximos no vistos desde 2007, 2009 y 1996 respectivamente, encareciendo de forma correlativa el pago de intereses de la deuda pública.
