El emblemático Cristo Redentor, ubicado en la cima del Cerro del Corcovado en Río de Janeiro, Brasil, se iluminó en un emotivo gesto de solidaridad internacional con las víctimas y damnificados de los devastadores terremotos que afectaron al territorio nacional.
El monumento suramericano sirvió como plataforma para visibilizar la crisis humanitaria ante la comunidad internacional. En consecuencia, el acto simbólico marca el inicio de una serie de programas de cooperación técnica y financiera destinados a mitigar los daños provocados por el destructivo doblete sísmico en Venezuela.
Actualmente, las instituciones internacionales agilizan la recaudación de capitales para financiar la logística de campo en las provincias más golpeadas. La imponente estructura brasileña, de 38 metros de altura, proyectó los colores amarillo, azul y rojo de la bandera venezolana junto a diversos mensajes de apoyo, en un homenaje que impulsó formalmente la administración del Santuario del Cristo Redentor.
Lanzamiento de la campaña financiera «SOS VENEZUELA»
El encendido del tricolor en el Corcovado coincidió de manera estratégica con el lanzamiento oficial de la campaña de recaudación de fondos denominada «SOS VENEZUELA».
Esta iniciativa de financiamiento internacional la promueven activamente diversas instituciones eclesiales y obispados establecidos en la República Federativa de Brasil, asegurando que todos los activos monetarios que capte la campaña se transferirán de forma directa para que los coordine en el terreno la organización Cáritas Venezuela.
Por otra parte, los organizadores aclararon que los fondos no solo atenderán la fase de emergencia inmediata mediante la compra de carpas y medicinas, sino que financiarán proyectos de recuperación a largo plazo en las comunidades.
Las metas del programa eclesiástico apuntan a subsidiar la reconstrucción de viviendas familiares, apoyando la restitución de la dignidad y la estabilidad social de los damnificados. De igual importancia, los voceros indicaron que las plataformas bancarias en Brasil permanecerán operativas por tiempo indefinido para recibir aportes de la empresa privada y de la ciudadanía carioca.
Apoyo militar y técnico del Gobierno de Brasil
El tributo desde el Corcovado responde a la grave contingencia que afronta la nación caribeña desde el pasado 24 de junio, fecha en la que dos sismos sucesivos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el suelo nacional con un intervalo de apenas 39 segundos de diferencia. Los movimientos telúricos de esa jornada ocasionaron el colapso temporal del sistema eléctrico interconectado, fallas severas en las redes de telecomunicaciones y el derrumbe de múltiples infraestructuras en el centro-norte del país.
Por consiguiente, el apoyo del Estado brasileño trascendió el plano simbólico y religioso. El Palacio de Planalto ordenó el despliegue inmediato de un contingente de personal militar y el envío de equipos especializados de rescate urbano para incorporarse a las labores de salvamento en los frentes de desastre.
La iluminación del Cristo Redentor consolida la alianza humanitaria entre Brasilia y Caracas, sumando recursos técnicos y económicos fundamentales para encarar el proceso de estabilización social tras el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Con información de VF
