El colapso eléctrico se agudiza en Venezuela con apagones de hasta 12 horas e incita una ola de protestas en varios estados. La acentuación en las fallas del servicio eléctrico en Venezuela ha desatado una fuerte ola de indignación popular en las últimas semanas, obligando a millones de ciudadanos a soportar interrupciones prolongadas en medio de temperaturas cada vez más sofocantes. Ciertamente, aunque la aplicación de cortes programados es una realidad cotidiana desde hace años en buena parte del territorio nacional, la frecuencia e intensidad del racionamiento se incrementaron notablemente en días recientes.
Anuncios oficiales, falta de cronogramas y afectación en la rutina familiar
Al respecto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo un llamado el pasado domingo 2 de agosto a la colectividad para exhortar al ahorro de energía y agua, argumentando los embates del fenómeno climático «Súperniño». Por consiguiente, la vocera gubernamental adelantó la puesta en marcha de un proyecto destinado a incorporar 4.800 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Sin embargo, la falta de información oficial previa sobre los cortes incrementa el malestar cotidiano.
«La ausencia de un cronograma oficial es una de las principales quejas ciudadanas: la mayoría de los estados del interior del país padece apagones diarios de entre 5 y 8 horas, y en algunas zonas rurales los cortes superan las 12 horas», se resalta sobre el impacto diario de las interrupciones.
Efectivamente, la imprevisibilidad del servicio obliga a las familias a trastocar abruptamente sus rutinas diarias, alterando las labores del hogar, la preparación de alimentos y las horas de descanso nocturno. Por este motivo, las fluctuaciones y suspensiones se han hecho más severas desde el pasado 27 de julio, fecha en que comenzó una ráfaga continua de bajones y apagones masivos. Por otro lado, la noche del sábado 1 de agosto se registraron interrupciones simultáneas en sectores de Caracas —zona habitualmente exenta de cortes— y en los estados Táchira, Portuguesa, Barinas, Zulia, Monagas, Aragua, Carabobo, Apure y Mérida.
Escalada de protestas, cacerolazos y dispersión en las regiones
Manifestaciones en el centro del país
Por lo tanto, la inconformidad ciudadana derivó en protestas de calle la noche del lunes 3 de agosto en los estados Aragua y Carabobo, donde habitantes de Maracay, Valencia, Naguanagua y San Diego se concentraron con cacerolas, cornetazos y quema de cauchos para exigir respuestas ante cortes que oscilan entre 5 y 8 horas por jornada. Por esa razón, vecinos de la urbanización El Naranjal, en Naguanagua, tomaron las vías tras acumular más de cinco horas continuas a oscuras.
Tensión en Valencia y Monagas
Por otra parte, un escenario de tensión similar se vivió días antes en la urbanización La Florida, en Valencia, donde los manifestantes denunciaron la intervención de cuerpos policiales para dispersar la concentración. Ciertamente, en Maturín, estado Monagas, las acciones de calle contra los apagones no anunciados también han experimentado un incremento progresivo. No obstante, las comunidades exigen la publicación formal de los planes de racionamiento.
Con información de Alertas 24
