El almirante de EE. UU. que ordenó el polémico ataque a una lancha en el Caribe responde ante el Congreso. El almirante Frank M. Bradley, oficial estadounidense que autorizó el segundo ataque contra una embarcación en el Caribe el pasado 2 de septiembre, defendió su actuación durante una comparecencia ante legisladores en Washington. Bradley aseguró que actuó “dentro de la ley” y que los sobrevivientes del primer impacto seguían representando una amenaza, razón por la que ordenó el segundo disparo.
Según su versión, la misión tenía como objetivo neutralizar completamente la supuesta embarcación vinculada al narcotráfico. El hecho de que dos personas permanecieran con vida en el agua tras el primer ataque generó dudas entre mandos militares, pero Bradley sostuvo que la orden se ajustaba a las reglas operativas establecidas.
La operación dejó 11 fallecidos y generó un debate inmediato sobre la legalidad del uso de la fuerza en aguas internacionales. Organizaciones de derechos humanos y juristas han advertido que atacar a personas ya incapacitadas podría constituir un crimen de guerra. El caso también ha provocado divisiones dentro del propio aparato político estadounidense, donde varios legisladores han exigido aclarar la cadena de mando y las instrucciones exactas recibidas por Bradley.
El almirante de EE. UU. que ordenó el polémico ataque a una lancha en el Caribe responde ante el Congreso
El Pentágono, por su parte, respalda la operación como parte de la estrategia contra redes criminales transnacionales, aunque enfrenta presión pública y mediática para proporcionar detalles sobre los criterios utilizados para autorizar el segundo ataque.
La controversia sigue escalando y podría derivar en investigaciones más amplias sobre el alcance de estas operaciones, el respeto al derecho internacional y los límites del uso de la fuerza en el mar.
Con información de Reuters.
