EEUU evalúa canjear crudo venezolano para reforzar su reserva petrolera. El Departamento de Energía de Estados Unidos evalúa un plan para intercambiar petróleo pesado venezolano por crudo estadounidense de acidez media, con el objetivo de fortalecer la Reserva Estratégica de Petróleo. La iniciativa, revelada por dos fuentes a la agencia Reuters, se encuentra en fase de exploración y forma parte de la estrategia energética de la administración Trump.
Según las fuentes, el crudo venezolano sería trasladado a tanques de almacenamiento en el Puerto Petrolero Offshore de Luisiana, una infraestructura clave para la logística petrolera estadounidense. Desde allí, el petróleo podría ser enviado posteriormente a refinerías nacionales, que están diseñadas para procesar crudos más pesados y ácidos.
EEUU evalúa canjear crudo venezolano para reforzar su reserva petrolera
A cambio del petróleo venezolano, las empresas participantes entregarían crudo estadounidense de acidez media, el cual sería almacenado directamente en la Reserva Estratégica de Petróleo, conocida como SPR por sus siglas en inglés. Este mecanismo permitiría a Estados Unidos aumentar rápidamente sus inventarios estratégicos sin recurrir exclusivamente a compras en el mercado internacional.
La propuesta responde a la necesidad de equilibrar la composición del crudo almacenado en la SPR. Parte de la reserva requiere petróleo compatible con las capacidades de las refinerías del país, muchas de las cuales operan de forma más eficiente con mezclas específicas que incluyen crudos pesados importados.
Los intercambios de petróleo no son una práctica inédita para el gobierno estadounidense. En el pasado, este tipo de operaciones se han utilizado para liberar o adquirir crudo en situaciones excepcionales, como huracanes, interrupciones temporales del suministro o tensiones en los mercados energéticos internacionales.
Habitualmente, en estos acuerdos una refinería toma prestado petróleo de la Reserva Estratégica por un período limitado. Posteriormente, devuelve el volumen recibido junto con una prima adicional, lo que permite incluso incrementar ligeramente el nivel total de reservas del país.
En este caso, la diferencia radica en la naturaleza del intercambio. El plan contempla utilizar petróleo venezolano para abastecer refinerías, mientras el crudo estadounidense recibido se destinaría exclusivamente al almacenamiento estratégico. Esta fórmula busca optimizar recursos y reducir presiones sobre el suministro interno.
Aunque la iniciativa aún no ha sido anunciada oficialmente, su sola evaluación refleja el interés de Washington por reforzar la seguridad energética y asegurar inventarios adecuados ante escenarios de volatilidad global. De concretarse, el canje marcaría un movimiento relevante en la relación energética indirecta entre Estados Unidos y Venezuela, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y ajustes en los flujos petroleros.
Con información de Reuters/ Banca y Negocios
