EE. UU. no busca guerra con Irán sino su programa nuclear. El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha aclarado la postura de su país frente a Irán, indicando que la confrontación no es con la nación persa en sí, sino con su programa nuclear. En una entrevista con el canal de televisión NBC News, Vance enfatizó que la prioridad de Washington es la paz, pero condicionada al abandono de las ambiciones nucleares de Teherán.
«No estamos en guerra con Irán, estamos en guerra con su programa nuclear», declaró Vance, subrayando la expectativa de que Irán debe renunciar a dichas ambiciones por el bien de las relaciones bilaterales.3 El vicepresidente estadounidense reiteró: «No queremos la guerra con Irán, queremos la paz. Pero en el contexto de que no tengan un programa de armas nucleares».
EE. UU. no busca guerra con Irán sino su programa nuclear
Al ser consultado sobre una posible interrupción del transporte marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz por parte de Irán, Vance calificó la medida como «suicida» para el propio país. «Toda su economía pasa por el estrecho de Ormuz. Si quieren destruir su propia economía y causar trastornos en el mundo, creo que esa sería su decisión. ¿Pero por qué lo harían? No creo que tenga ningún sentido», cuestionó el vicepresidente norteamericano.
Vance recalcó que para establecer buenas relaciones con Estados Unidos, Teherán debe «dejar de lado al Ejército estadounidense y abandonar el programa de armas nucleares».4 Añadió que el presidente Donald Trump ha dejado claro que, bajo esas condiciones, se mantendrían buenas relaciones con Irán.
El estrecho de Ormuz es una ruta marítima crucial que conecta el golfo Pérsico con el de Omán, y desde allí con el mar Arábigo y el océano Índico.5 La costa norte del estrecho pertenece a Irán, mientras que la del sur es de Omán y los Emiratos Árabes Unidos.6 Por esta vía fluvial transita entre el 10 y el 20 por ciento del petróleo mundial, así como cerca del 20 por ciento de todo el gas natural licuado, lo que resalta su importancia global.
Irán, por su parte, niega las acusaciones de que su programa nuclear tenga fines militares.7 Sin embargo, el presidente Trump ha expresado previamente que no desea que Teherán desarrolle ni siquiera un programa nuclear con fines pacíficos.
