Valencia, 9 de octubre de 2026-. Edmundo González cuestionó al Gobierno interino por pedirle al venezolano tomar medidas para ahorrar la electricidad: «¿Cómo vamos a ahorrar algo que no tenemos?».
El dirigente advirtió que las interrupciones afectan la economía familiar, las actividades laborales y la salud de quienes dependen de equipos eléctricos o medicamentos refrigerados.
La declaración se produjo después de una reunión con representantes de La República TV y Derechos Humanos en Acción (DDHH en Acción), quienes le presentaron esta iniciativa para recopilar y documentar reportes ciudadanos sobre las fallas del servicio eléctrico en distintas regiones del país.
El proyecto busca reunir información sobre la frecuencia y duración de las interrupciones, con el propósito de dimensionar el problema y visibilizar las dificultades que enfrentan las comunidades.
Cortes eléctricos afectan a familias y trabajadores
González Urrutia señaló que detrás de las cifras hay consecuencias directas para la población. Entre ellas mencionó la pérdida de alimentos comprados con esfuerzo, la reducción de ingresos de trabajadores que no pueden cumplir sus jornadas y las dificultades para atender necesidades médicas.
El dirigente también manifestó preocupación por las personas que requieren equipos eléctricos para su atención o medicamentos que necesitan mantenerse refrigerados. En esos casos, la falta de suministro puede complicar la conservación de tratamientos y la continuidad de los cuidados.
Asimismo, cuestionó los llamados oficiales a ahorrar energía cuando los ciudadanos enfrentan interrupciones prolongadas del servicio.
«¿Cómo vamos a ahorrar algo que no tenemos?», expresó, al recoger el reclamo de quienes pasan varias horas sin electricidad.
González Urrutia sostuvo que exigir nuevos sacrificios a las familias afectadas y responsabilizarlas por las fallas agrava las dificultades cotidianas que experimentan los venezolanos.
DatAvenger busca documentar las fallas eléctricas
La iniciativa DatAvenger pretende centralizar los reportes de los ciudadanos para registrar las interrupciones del servicio eléctrico y sus efectos en diferentes localidades.
La recopilación de estos datos busca ofrecer una referencia sobre la duración de los cortes y contribuir a que las comunidades puedan visibilizar sus problemas. También pretende generar información que permita dimensionar el alcance de las fallas y respaldar las exigencias de respuestas a las autoridades responsables.
El balance de septiembre presentado por la iniciativa situó en siete horas y 40 minutos el promedio de duración de los cortes eléctricos. Sin embargo, la información suministrada no precisa el número de reportes analizados ni la metodología utilizada para calcular ese promedio.
La documentación ciudadana constituye el eje central del proyecto, que busca reunir testimonios y registros sobre una situación que afecta tanto a hogares como a comercios y actividades productivas.
