Ecuador se inspira en modelo carcelario de El Salvador. El Gobierno de Ecuador avanza en su estrategia de seguridad con la construcción de nuevas cárceles inspiradas en modelos internacionales, especialmente el salvadoreño.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que el país está desarrollando nuevos proyectos carcelarios basados en experiencias como la de El Salvador. Mientras se finaliza la construcción de la ‘Cárcel del Encuentro’, la primera de dos prisiones anunciadas por el presidente Daniel Noboa.
En entrevista con la agencia EFE, Reimberg explicó que su reciente visita a El Salvador, junto al ministro de Defensa Gian Carlo Loffredo, permitió conocer de primera mano las políticas penitenciarias del gobierno de Nayib Bukele, incluyendo el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (Cecot), diseñado para albergar hasta 40.000 reclusos.
“Pudimos conocer no solo el Cecot sino varias cárceles salvadoreñas y sus procesos. Eso nos ha servido mucho”, señaló Reimberg.
Ecuador se inspira en modelo carcelario de El Salvador
La ‘Cárcel del Encuentro’, actualmente en construcción en un paraje remoto de la provincia de Santa Elena, contará con capacidad para entre 700 y 800 internos. El proyecto, con un presupuesto de 52 millones de dólares, está a cargo del consorcio español Puentes, controlado por la estatal china CRBC.
La ubicación fue elegida para garantizar el aislamiento máximo de los reclusos, en línea con los estándares de seguridad definidos por el gobierno. “Es una cárcel con todas las medidas para tener asegurados a estos criminales en Ecuador”, afirmó Reimberg.
Enfrentar el control de las bandas
El sistema penitenciario ecuatoriano ha sido escenario de una grave crisis de violencia desde 2021, con más de 500 reclusos asesinados en múltiples masacres entre bandas rivales que controlaban los centros penitenciarios.
Tras asumir el poder, Noboa declaró la “guerra” al crimen organizado, militarizó las cárceles y clasificó a las bandas como grupos terroristas. Estas decisiones llevaron al país a implementar un enfoque más severo en seguridad, similar al modelo salvadoreño, aunque con una capacidad de encierro mucho menor en comparación.
El gobierno espera que la primera cárcel esté lista en dos meses, y planea aplicar los aprendizajes de su visita internacional en futuras construcciones penitenciarias.
