Ecuador descarta base militar en Galápagos. Washington y Quito negaron la instalación de una base militar estadounidense en las islas Galápagos como parte de la estrategia antidrogas en el Pacífico.
El presidente Daniel Noboa confirmó que la propuesta de ubicar una base en la isla Baltra fue descartada, luego de fuertes críticas de ambientalistas y opositores que alertaban sobre el impacto ecológico en el archipiélago.
Alternativas en la costa continental
Noboa explicó que la decisión se tomó en conjunto con la secretaria estadounidense de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien visitará Quito la próxima semana.
El mandatario señaló que las opciones en evaluación son Manta y Salinas, dos ciudades costeras con presencia militar ecuatoriana, donde existen mayores riesgos asociados al tráfico de drogas, armas y combustibles.
Ecuador descarta base militar en Galápagos
Contexto histórico y cooperación internacional
Manta fue sede de una base militar estadounidense dedicada a operaciones antidrogas entre 1999 y 2009, mientras que Salinas y Baltra formaron parte de la red logística de Washington durante la Segunda Guerra Mundial.
El debate actual sobre la presencia extranjera se produce en medio de una ofensiva militar de Estados Unidos en el Pacífico y el Caribe contra embarcaciones dedicadas al narcotráfico, una estrategia respaldada por Noboa.
Presencia aliada y nuevos acuerdos
El presidente ecuatoriano, uno de los principales aliados de Donald Trump en la región, afirmó además que Ecuador mantiene conversaciones con Francia y Reino Unido sobre cooperación militar en la frontera norte con Colombia y con Brasil para crear una “Policía amazónica” dedicada al combate del crimen organizado en la selva.
Perspectiva
La exclusión de Galápagos busca calmar las tensiones internas, pero deja abierta la posibilidad de reforzar la presencia extranjera en territorio continental, en una etapa de endurecimiento de la política de seguridad ecuatoriana.
