Valencia, 26 de agosto de 2026-. Economistas advirtieron que la información publicada es insuficiente para entender la situación de la economía venezolana.
El crecimiento del PIB de 7,14 % correspondiente al segundo trimestre de 2026, divulgado recientemente por el Banco Central de Venezuela (BCV), ha reabierto el debate sobre la veracidad y el alcance de las cifras económicas oficiales.
A pesar de que el país acumula veintiún trimestres consecutivos con variaciones positivas, diversos economistas advierten que la información pública es insuficiente para comprender la situación real de la economía nacional.
Economistas advirtieron que la información publicada es insuficiente para entender la situación de la economía venezolana
El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Ronald Balza, señaló que el emisor bancario se limita a difundir tasas de crecimiento interanual.
Según el especialista, el organismo omite la publicación de las cuatro cuentas consolidadas indispensables para evaluar la estructura económica: producción, ingresos, acumulación y transacciones con el exterior.
Venezuela mantiene esta omisión informativa desde el año 2017, lo que imposibilita conocer la interacción entre sectores y los factores reales detrás de las variaciones del producto interno bruto.
«Cada vez que presentan una tasa como buena noticia, me pregunto qué está pasando con todo lo que no estoy viendo», expresó Balza al cuestionar la opacidad estadística.
En el sector petrolero, el experto advirtió sobre la ausencia de cifras de consumo intermedio y recordó reportes internacionales que estiman ventas por 13.000 millones de dólares, cuyo manejo, destino y auditorías carecen de transparencia pública.
Bajo este panorama parcial, los rubros que muestran mayor dinamismo en el período reciente se concentran en la construcción y la actividad bancaria, sectores que arrastran contracciones históricas desde la década pasada.
Presupuesto, gasto público y reforma fiscal
Balza enfatizó que para obtener un diagnóstico certero es imperativo conocer el estado del presupuesto nacional, los ingresos fiscales y la ejecución real del gasto público.
Esta carencia de datos cobra relevancia en medio de las discusiones sobre una eventual reforma fiscal orientada a reducir impuestos como el IVA para estimular la producción.
«¿Cómo se van a rebajar impuestos si no hay plata? ¿Para qué cobrar impuestos si no sabemos en qué los gasta el Estado?», cuestionó el académico.
