Valencia, 21 de abril de 2026-. Dos personas murieron electrocutadas en Apure y Anzoátegui. Los hechos, ocurridos en los estados Apure y Anzoátegui, involucran descargas atmosféricas y fallas en el servicio eléctrico.
El primer caso ocurrió en la urbanización Los Tamarindos, en San Fernando de Apure. La víctima, Ramón Alberto Farfán, de 71 años, fue impactado por un rayo mientras se encontraba en la platabanda de su residencia.
Familiares y vecinos trasladaron rápidamente al pastor evangélico hasta el hospital central de la capital apureña. A pesar de los esfuerzos médicos realizados por el personal de guardia, el hombre falleció debido a la gravedad del impacto.
Dos personas murieron electrocutadas en Apure y Anzoátegui
Por otro lado, Milagros Guzmán, de 49 años, perdió la vida en el sector Sabatino del municipio Guanipa, Anzoátegui. La mujer recibió una descarga letal mientras intentaba reconectar su nevera tras un corte de luz.
El hecho ocurrió cuando el suministro eléctrico regresó al sector de forma repentina. Guzmán había desconectado el aparato previamente como medida preventiva, pero fue sorprendida por la descarga al momento de enchufarlo.
Estos eventos demuestran que dos personas mueren por electricidad en situaciones que resaltan la vulnerabilidad ante fallas en los servicios públicos. Los especialistas insisten en la importancia de extremar precauciones ante la inestabilidad energética.
Medidas de seguridad y prevención
Ante las constantes fluctuaciones, los expertos en prevención recomiendan esperar varios minutos antes de conectar equipos después de un apagón. Esto permite que el voltaje se estabilice y reduce el riesgo de descargas inesperadas para el usuario.
El uso de dispositivos de protección eléctrica certificados es vital para evitar accidentes domésticos similares. Sin embargo, la seguridad personal debe prevalecer siempre, evitando manipular equipos eléctricos con las manos húmedas o descalzos durante contingencias.
