Valencia, 21 de septiembre de 2026-. Dos inmigrantes deportados desde Estados Unidos a Guinea Ecuatorial fueron detenidos arbitrariamente y agredidos por la policía local.
Los afectados son el ciudadano egipcio Ahmed Soliman y el eritreo Samson Birhane, quienes figuran entre las más de cuarenta personas trasladadas a la nación africana bajo un acuerdo migratorio.
Dos inmigrantes deportados desde Estados Unidos a Guinea Ecuatorial fueron detenidos arbitrariamente y agredidos por la policía local
Las autoridades mantienen a los deportados en un hotel a las afueras de Malabo, adaptado como centro de detención tras un acuerdo financiero de siete millones y medio de dólares entre la administración de Donald Trump y el gobierno local.
De acuerdo con la denuncia legal, agentes enmascarados irrumpieron el once de septiembre para confiscar teléfonos y presionar a los detenidos para que aceptaran su retorno a sus países de origen.
Tras protestar por los maltratos, Soliman y Birhane fueron arrestados bajo cargos de causar daños materiales. Los abogados señalaron que la policía les cubrió la cabeza con bolsas, los golpeó frente a otros detenidos y los trasladó a una comisaría bajo condiciones inhumanas y sin derecho a comunicación legal.
Acuerdos de deportación a terceros países
Defensores de derechos humanos advierten que la administración estadounidense utiliza estas expulsiones a terceros países como un mecanismo indirecto para forzar el retorno de solicitantes de asilo a naciones de donde huyeron, evadiendo protecciones judiciales previas.
Organizaciones como Amnistía Internacional calificaron las agresiones como una represalia directa por haber denunciado públicamente las amenazas y la violencia sufrida en el centro de detención.
Guinea Ecuatorial, a pesar de sus importantes ingresos petroleros, enfrenta múltiples señalamientos internacionales por violaciones a los derechos humanos y corrupción institucional.
