Dos grandes quemas de vegetación en el oeste de Miami han consumido cerca de 2.300 hectáreas de terreno natural durante esta semana. Por lo tanto, los equipos de emergencia locales emitieron nuevas alertas sanitarias debido a que el espeso humo afecta directamente a la población metropolitana.
Asimismo, el fuego avanzó rápidamente hacia las zonas residenciales aledañas de Hialeah y Doral dentro del populoso condado de Miami-Dade en el sur de Florida. En consecuencia, las autoridades civiles vigilan la situación ambiental debido a que estas localidades concentran a una inmensa mayoría de ciudadanos de origen cubano y venezolano.
Por un lado, el Servicio Forestal de Florida reportó que los bomberos controlan apenas el 30 % de la línea de fuego en el perímetro afectado. Por otro lado, la escasez prolongada de lluvias intensificó la velocidad de propagación de las llamas a lo largo de las últimas jornadas comunitarias.
El avance de los incendios forestales en Miami
Efectivamente, el mapa oficial de los organismos de socorro identificó los dos focos principales de calor bajo denominaciones operativas específicas para su manejo técnico. Sin embargo, el primer incidente denominado «Quarry 2» ya destruyó por completo un estimado de 5.300 acres de pastizales en la región.
Por esta razón, el segundo evento bautizado como «Well» sumó otras 500 hectáreas damnificadas a la alarmante cifra de pérdida ecológica en la zona. De hecho, el denso humo obligó al Departamento de Policía de Miccosukee a ordenar el cierre inmediato de rutas estratégicas como la transitada Avenida Krome.
Además, el Departamento de Bomberos de Miami-Dade avisó que las altas temperaturas diurnas ayudarán a disipar progresivamente los contaminantes del aire suspendidos. En este sentido, los funcionarios gubernamentales pidieron calma a los habitantes cercanos que aún experimentan fuertes olores a quemado dentro de sus hogares familiares.
La sequía extrema y los incendios forestales en Miami
Por consiguiente, los cuerpos de rescate mantendrán los cierres temporales de carreteras para garantizar la seguridad de las unidades tácticas que combaten la emergencia. De igual manera, el Servicio Meteorológico Nacional recordó que casi el 70 % del estado de Florida enfrenta actualmente una sequía calificada como extrema.
Por otra parte, la actual escasez de agua potable mantiene bajo un régimen de racionamiento preventivo a varias de las principales urbes del territorio estadounidense. Por lo tanto, las condiciones climáticas del presente año dificultan las labores de mitigación de riesgos que ejecutan las autoridades forestales de la región.
Finalmente, el Centro Nacional Intergubernamental de Bomberos del Gobierno federal reportó un alarmante incremento nacional de estas contingencias ambientales en comparación con el año anterior. En resumen, el impacto de los incendios forestales en Miami duplica la superficie dañada históricamente y mantiene en alerta máxima a las instituciones de protección civil.
Con información de EFE
