La exdiputada Dinorah Figuera admitió públicamente la existencia de discrepancias políticas severas con la dirigente opositora María Corina Machado. Por lo tanto, el escenario político venezolano enfrenta un nuevo debate sobre la institucionalidad.
La exparlamentaria regresó al territorio nacional el pasado jueves después de cumplir un período de ocho años en el exilio. Adicionalmente, la dirigente política inició de inmediato una agenda de trabajo conjunta con el Ejecutivo de la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Sin embargo, su retorno generó múltiples reacciones críticas en diversas plataformas digitales.
La respuesta de la exdiputada frente al «alacranato»
La exdiputada ofreció declaraciones detalladas al periodista Luis Olavarrieta en una entrevista audiovisual difundida este viernes. Específicamente, la dirigente confrontó directamente los señalamientos de supuesta colaboración con las autoridades gubernamentales.
Por consiguiente, la política desestimó los calificativos despectivos que algunos sectores opositores difunden en su contra actualmente. Ciertamente, la entrevistada rechazó cualquier vinculación conceptual con el denominado «alacranato político».
Efectivamente, la dirigente enfatizó que su trayectoria demuestra una línea clara. «A mí no me van a tildar de alacrán, de que soy una traidora», expresó tajantemente durante la conversación grabada.
Además, ella ratificó su firme convicción con las metas democráticas del país. Por otro lado, la política reafirmó que mantiene total coherencia con su lucha interna. Por lo tanto, Dinorah Figuera niega ser traidora ante sus críticos.
El plan estratégico y el debate institucional en Caracas
Figuera defiende firmemente la legitimidad de la Asamblea Nacional electa en el año 2015. Según su criterio, esa estructura legislativa representa la última institución constitucional legítima del país. No obstante, el chavismo recuperó el control del Parlamento formal mediante los comicios del año 2020.
A pesar de esa realidad, la exdiputada coordina una propuesta con el presidente del Legislativo actual, Jorge Rodríguez. Asimismo, el proyecto cuenta con el acompañamiento directo de la Embajada de Estados Unidos.
En este sentido, el plan busca conformar un Consejo Nacional Electoral robusto y transparente para los futuros procesos. Igualmente, las mesas de trabajo priorizan el restablecimiento de las garantías civiles fundamentales. De igual manera, las delegaciones promueven la protección del debate político abierto.
Con información de EFE
