Cuba redefine su vínculo con Venezuela como un país «amigo» y rechaza llamarlo «aliado» tras la muerte de militares y el corte de crudo. El Gobierno de Cuba matizó de forma pública sus lazos con Caracas al definir a Venezuela estrictamente como un territorio amigo, rechazando catalogarlo como un aliado formal.
El viceministro de Relaciones Exteriores de la isla, Carlos Fernández de Cossío, puntualizó este cambio de enfoque durante una entrevista concedida a la cadena Bloomberg This Weekend en Nueva York, donde participa en los actos de la Asamblea General de la ONU.
Cambio de narrativa y desmarque político frente a Caracas
El alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano tomó distancia de las definiciones que rigieron la relación bilateral en los últimos años.
Fernández de Cossío admitió que su país mantiene una consideración afectuosa hacia la nación sudamericana, pero impuso un límite conceptual inequívoco frente a los micrófonos:
«Aliado es una palabra demasiado fuerte».
En tal sentido, analistas en materia exterior recuerdan que ambas capitales funcionaron durante casi tres decenios como socios estratégicos de primer orden en el continente.
Asimismo, diversos observadores coinciden en que los nexos entraron en una etapa de enfriamiento generalizado tras la incursión armada estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro en enero, hecho en el cual perdieron la vida 32 uniformados cubanos.
Aunado a esto, aquel suceso despojó a las autoridades de La Habana de su suministro vital de hidrocarburos, profundizando el déficit del sistema electroenergético que golpea a la población desde 2024 debido al posterior bloqueo petrolero impuesto por Washington.
Escenario militar descartado y el pulso con la Casa Blanca
Respuesta a las advertencias de intervención
Por otra parte, el diplomático antillano desestimó que los cuerpos militares de Estados Unidos preparen una operación idéntica en la isla:
Cossío calificó esa eventualidad como un planteamiento alejado de la realidad, aunque reconoció que ciertos sectores dentro del poder estadounidense empujan ese desenlace:
«No lo permitiremos».
En consecuencia, el representante caribeño manifestó que La Habana confía en evitar una acción armada foránea, sosteniendo que no existe justificación jurídica para una agresión de tal magnitud.
De igual manera, el presidente Donald Trump afirmó recientemente desde los jardines de la Casa Blanca que descarta el uso del Ejército y anticipó que su equipo alcanzará un pacto con el gobierno insular.
Estancamiento en las negociaciones bilaterales
Por añadidura, el vicecanciller enfrió las expectativas sobre un desenlace positivo en las conversaciones diplomáticas que sostienen ambos Estados:
Cossío remarcó que las continuas sanciones económicas y las presiones financieras de la administración estadounidense bloquean la posibilidad de lograr consensos reales.
Por otro lado, el portavoz evitó confirmar las identidades de los enviados comisionados a las reuniones y mantuvo hermetismo sobre las versiones que ubican al nieto de Raúl Castro al frente de la comitiva.
Con información de EFE
