Cuba acusa a Estados Unidos de obstaculizar su paquete de 176 reformas económicas tras el veto a viajes educativos y cuentas bancarias privadas ordenado por Washington. El Gobierno de Cuba acusó formalmente a la administración de Estados Unidos de obstaculizar de manera directa el proceso de transformaciones internas en la isla.
La reacción de La Habana responde a la reciente batería de resoluciones emitidas por Washington que cancelan los intercambios académicos grupales y aplican bloqueos severos sobre cuentas del empresariado privado y operaciones bancarias foráneas.
Rechazo de la cancillería cubana y críticas a Marco Rubio
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expuso su denuncia pública a través de su cuenta oficial en la red social X desde Nueva York, donde interviene en las sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El jefe diplomático condenó la nueva ronda de castigos económicos impulsada por el Ejecutivo estadounidense contra la población caribeña:
«Se ataca de forma abierta tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo».
En tal sentido, Rodríguez sostuvo que las disposiciones pretenden frenar el conjunto de 176 reformas económicas y sociales que la administración insular aprobó en junio para descentralizar los mercados productivos y dinamizar el aparato comercial en medio de su crisis.
A este respecto, el canciller cubano arremetió contra el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, recordando que el funcionario norteamericano afirmó recientemente que el sistema político cubano ya había caído.
Rodríguez cuestionó con ironía que Washington recurra a restricciones complementarias si considera que la isla sucumbió previamente, calificando a Rubio como el rostro de una estrategia agresiva basada únicamente en la fuerza.
Asimismo, los analistas internacionales consideran que la confrontación retórica en foros globales aleja cualquier posibilidad de acercamiento en materia consular o migratoria.
Aunado a esto, las autoridades antillanas advierten que el estrangulamiento de los flujos monetarios dificulta la adquisición de insumos vitales para la red hospitalaria y el sistema alimentario.
Alcance de las restricciones del Tesoro y proyección de desplome del PIB
Veto a viajes pueblo a pueblo y bloqueo a transferencias
Por otra parte, el Departamento del Tesoro de EE. UU. fijó el cese de los permisos para viajes educativos no individuales conocidos tradicionalmente como «pueblo a pueblo».
Las nuevas pautas federales obligan a que los estudiantes que viajen a territorio cubano lo hagan bajo el patrocinio y la compañía estricta de organizaciones debidamente autorizadas por la legislación norteamericana.
En consecuencia, el despacho estadounidense prohibió además organizar o presenciar conferencias profesionales, talleres y encuentros técnicos dentro del país insular.
De igual manera, el Departamento de Estado vetó las operaciones financieras directas e indirectas con corporaciones pertenecientes al aparato militar y de inteligencia de la isla.
Las normas impiden asimismo que las entidades bancarias estadounidenses procesen transacciones de triangulación internacional o abran cuentas operativas a ciudadanos cubanos catalogados como emprendedores privados.
Colapso energético y pronóstico de contracción récord
Por añadidura, las medidas se suman a la compleja crisis energética que arrastra la isla desde mediados de 2024, agravada notablemente a partir de enero por el cerco a los despachos de combustible.
Las sanciones de la Casa Blanca impactan de lleno en áreas estratégicas como la explotación minera, el sector eléctrico y la infraestructura financiera estatal.
Por otro lado, los informes de organismos multilaterales anticipan un escenario desolador para el cierre del presente año:
Los especialistas calculan que el Producto Interior Bruto (PIB) cubano experimentará una contracción de 10,3 %, consolidándose como la peor caída económica en todo el continente.
De modo que el choque entre las reformas de apertura interna y el endurecimiento punitivo estadounidense sitúa a la economía caribeña en una encrucijada sin precedentes inmediatos.
Con información de EFE
