Cruz Roja Venezolana socorre a más de 100 damnificados del doble terremoto en El Tamarindo de La Guaira ante el polvo de los escombros y cuadros gastrointestinales. La Cruz Roja Venezolana brindó apoyo médico directo a 103 personas de la comunidad El Tamarindo, en el estado La Guaira, beneficiando a las familias damnificadas por el doble terremoto del pasado 24 de junio de 2026.
Los equipos de voluntarios y especialistas en salud acudieron al sector para evaluar patologías respiratorias y entregar tratamientos farmacológicos esenciales a niños y adultos mayores.
Dicha intervención comunitaria marca un hito de acompañamiento en el lugar, puesto que los residentes afrontan severos riesgos derivados de las faenas de despeje territorial.
Asistencia a 103 personas y entrega de tratamientos esenciales
El despliegue del personal humanitario cubrió las demandas clínicas más urgentes de los grupos familiares en el propio terreno:
- Los socorristas atendieron de forma personalizada a 103 ciudadanos que requerían revisión médica y medicamentos específicos.
- Las cuadrillas entregaron fármacos para patologías crónicas y tratamientos pediátricos para cuadros infecciosos comunes.
- Una vecina del sector reconoció el impacto de la labor: «Fueron asistidas 103 personas, de las cuales muchas tenían necesidad de medicamentos».
- La vocera comunitaria enfatizó además la necesidad impostergable de tratar las afecciones respiratorias recurrentes y los desórdenes gastrointestinales en la población infantil.
En tal sentido, los médicos evaluaron las condiciones físicas de los infantes para evitar cuadros severos de deshidratación o complicaciones pulmonares.
A este respecto, las madres de familia agradecieron la entrega gratuita de jarabes, antibióticos y analgésicos para sus hijos.
Aunado a esto, los brigadistas impartieron charlas preventivas sobre la manipulación higiénica de alimentos y agua potable en situaciones de contingencia.
Asimismo, los líderes comunales colaboraron organizando los listados censales para agilizar las consultas durante la jornada matutina.
La primera organización en la zona y los peligros del polvo
Presencia comunitaria inédita en El Tamarindo
Por otra parte, los habitantes del sector valoraron la cercanía del organismo de socorro frente al prolongado aislamiento posterior al sismo.
Los residentes destacaron que la Cruz Roja Venezolana representa la primera organización que se acerca a socorrer las carencias del caserío y a involucrarse activamente en sus labores cotidianas.
Dicha integración generó confianza en los vecinos, quienes expusieron sin reservas las precariedades que arrastran desde la catástrofe de junio.
De igual manera, los promotores de salud constataron las dificultades que enfrentan los pobladores para acceder a centros asistenciales foráneos debido a los daños viales.
En consecuencia, el equipo humanitario levantó un registro detallado para planificar nuevos abordajes en los callejones más apartados de la barriada.
Riesgos respiratorios por la remoción de escombros
Por añadidura, las faenas de reconstrucción en el entorno continúan provocando efectos nocivos en la salud comunitaria.
Los propios vecinos advirtieron que las constantes labores de limpieza y desalojo de derrumbes levantan densas nubes de polvo mineral en las calles.
Dichas partículas en suspensión penetran en las viviendas precarias, perjudicando directamente el sistema respiratorio de los niños pequeños y ancianos.
Por otro lado, la acumulación prolongada de sedimentos dificulta la higiene doméstica y agrava los problemas digestivos en el sector.
De modo que la combinación de polvo ambiental, patologías gástricas y el auxilio humanitario de la Cruz Roja define la realidad cotidiana de El Tamarindo tras los temblores.
Con información de Unión Radio
