Valencia, 12 de mayo de 2026-. Crisis paraliza flota de transporte nacional y genera una alerta máxima entre los gremios del sector debido a la falta de repuestos y combustible. Yelmira Jiménez, vocera del Comando Intergremial de Transporte, advirtió que la operatividad de las unidades ha caído drásticamente este año.
Según datos del sector, los vehículos fuera de servicio han aumentado entre un 30 % y un 40 % recientemente. Esta situación amenaza con dejar a miles de usuarios sin movilidad si no se toman medidas urgentes y estructurales.
Jiménez explicó que el precio actual del pasaje no permite cubrir los costos operativos mínimos de las unidades. Por esta razón, el gremio propone anclar la tarifa a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.
Crisis paraliza flota de transporte nacional y genera alerta en el gremio
La crisis paraliza flota de transporte nacional también por la irregularidad en la dotación de gasolina y gasoil. En varios estados del país, la asignación de combustible apenas cubre quince días de trabajo al mes.
Las autoridades entregan entre 80 y 100 litros por unidad, una cantidad insuficiente para la jornada laboral completa. Esta limitación obliga a los transportistas a detener sus actividades durante la mitad del mes por falta de insumos.
Además, el gremio denunció que existen unidades retenidas desde hace casi dos años sin justificación clara. Esta falta de seguridad jurídica impide que los dueños recuperen sus herramientas de trabajo y reactiven el servicio.
Propuestas para rescatar el servicio
Para enfrentar este escenario donde la crisis paraliza flota de transporte nacional, el sector presentó un plan de emergencia. Una de las propuestas estrella es la creación de un bono de transporte para los usuarios.
Este bono sería de aproximadamente 30 dólares mensuales para ayudar a la ciudadanía a costear los traslados diarios. De esta manera, se podría ajustar la tarifa del pasaje sin afectar directamente el bolsillo del trabajador.
Asimismo, solicitaron créditos bancarios con requisitos accesibles para renovar las unidades más antiguas. Actualmente, los altos costos y la falta de financiamiento impiden que los conductores realicen el mantenimiento preventivo necesario.
