Valencia, 27 de abril de 2026-. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe proyecta un aumento del 2,2% para la región en 2026. Este resultado mantiene la tendencia de crecimiento limitado observada en los últimos cuatro años. Las tasas se han mantenido alrededor del 2,3%, reflejando un escenario de bajo dinamismo.
El organismo advierte que 24 de los 33 países experimentarán desaceleración. La inversión privada sigue sin repuntar y el consumo de los hogares permanece moderado. Crecimiento económico regional según Cepal se convierte así en un indicador clave para el próximo ciclo.
Crecimiento económico regional según Cepal marcará un avance moderado en América Latina
Venezuela destaca con una proyección de crecimiento del 6,5% para 2026. La cifra sigue al incremento del 8,9% registrado en 2025, según el informe. Este desempeño coloca al país entre los de mayor expansión relativa en la región.
La Cepal señala que este resultado contrasta con el promedio latinoamericano. El entorno financiero internacional se ha vuelto más rígido y complejo. Aun así, Venezuela mantiene un ritmo de recuperación superior al de sus vecinos.
Crecimiento económico regional según Cepal también muestra diferencias marcadas entre subregiones. El Caribe liderará la expansión con un 5,6%, impulsado por mercados específicos. América del Sur crecerá 2,4%, mientras América Central avanzará 2,2%.
Factores externos y riesgos persistentes
La entidad de Naciones Unidas advierte que el entorno externo será determinante. Se prevé un aumento en los precios de energía y alimentos. También se anticipa un menor dinamismo del comercio mundial y condiciones financieras menos favorables.
La Cepal alerta sobre riesgos a la baja para la región. Entre ellos menciona la volatilidad de los mercados y la debilidad de la demanda interna. Además, persisten restricciones estructurales que limitan la productividad.
El organismo recomienda fortalecer la inversión y la resiliencia macroeconómica. Crecimiento económico regional según Cepal dependerá de la capacidad de cada país para enfrentar estos desafíos. La región deberá impulsar políticas que permitan sostener el avance en un contexto global incierto.
