Contaminación persiste en el mar Negro tras derrame, ocurrido en diciembre pasado tras el naufragio de dos petroleros rusos.
El accidente vertió más de 2.400 toneladas de petróleo, afectando gravemente las costas de Krasnodar.
Versiones contradictorias sobre la fuga
Una representante de Rosprirodnadzor admitió que “todavía siguen apareciendo productos petrolíferos en el agua”, según citó la agencia Interfax.
Buzos confirmaron fugas durante la inspección del lugar del accidente.
Sin embargo, horas después la agencia desmintió oficialmente la información, asegurando que “actualmente no se registra ninguna fuga” desde el petrolero hundido Volgoneft-212.
Contaminación persiste en el mar Negro tras derrame
Las autoridades rusas reconocieron que las playas de Anapa, en la región de Krasnodar, no cumplen normas sanitarias debido a los niveles de contaminación.
En contraste, en las playas de Crimea, anexada por Rusia en 2014, se reportó que ya están limpias de vertidos.
Un accidente con barcos antiguos
El derrame ocurrió cuando los petroleros Volgoneft-212 y Volgoneft-239, construidos hace más de 50 años, naufragaron durante una tormenta cerca de Kerch.
El primero se partió en dos a 7 kilómetros de la costa y el segundo encalló a 80 metros en Krasnodar, zona turística clave para Rusia.
