La Conferencia Episcopal Venezolana envía una carta de solidaridad al arzobispo de Panamá tras el devastador sismo de 7,7 y expresa su cercanía con las víctimas y los rescatistas. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) dirigió este sábado 10 de octubre de 2026 una misiva oficial de condolencias y solidaridad a Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo Metropolitano de Panamá y Presidente del episcopado de ese país.
La cúpula eclesiástica venezolana reaccionó de manera inmediata ante la emergencia humanitaria que provocó el violento sismo de magnitud 7,7 registrado el pasado 9 de octubre en la nación centroamericana.
Las autoridades católicas transmitieron el pesar del clero y los feligreses locales por el saldo de personas fallecidas, ciudadanos lesionados y severos estragos materiales que dejó el fenómeno geológico.
Firmantes del documento, condolencias formales y pesar por las víctimas
La máxima instancia del episcopado venezolano redactó el documento para acompañar al clero del istmo en estas horas de aflicción colectiva.
La dirigencia de la asamblea de prelados plasmó su respaldo institucional a través de sus más altos representantes:
- Monseñor Jesús González de Zárate Salas, Arzobispo de Valencia y Presidente de la CEV, encabezó la firma de la comunicación fraterna.
- Monseñor José Antonio Da Conceição Ferreira, Obispo de Puerto Cabello y Secretario General del organismo, suscribió formalmente la misiva pastoral.
- La carta transmitió condolencias explícitas por las víctimas mortales que cobró el potente temblor en distintas localidades del territorio panameño.
- Los obispos extendieron palabras de consuelo a todas las familias que sufrieron el colapso de sus viviendas o la pérdida de enseres vitales.
En tal sentido, la jerarquía católica nacional valoró la entereza con la que el pueblo panameño encara la reconstrucción física y espiritual en medio de las réplicas.
A este respecto, diversas diócesis de Venezuela promovieron jornadas de oración durante las eucaristías dominicales para pedir por el pronto alivio de los afectados en Centroamérica.
Aunado a esto, los voceros eclesiales destacaron los lazos históricos y culturales que unen pastoralmente a ambas conferencias episcopales desde hace décadas.
Asimismo, los representantes eclesiásticos exhortaron a los creyentes a mantener un espíritu de ayuda mutua frente a las calamidades que azotan a los países hermanos del continente.
Acompañamiento a los damnificados, apoyo a brigadistas y comunión en la fe
Respaldo espiritual a los heridos y reconocimiento a los topos
Por otra parte, la carta eclesial enfatizó el compromiso cristiano con las personas que atraviesan momentos de vulnerabilidad extrema en los albergues y hospitales.
La CEV manifestó la cercanía de todos los sacerdotes, religiosos y laicos venezolanos hacia quienes padecen los rigores de la catástrofe en el terreno.
«Compartimos el dolor de quienes hoy lloran a sus seres queridos, acompañamos espiritualmente a quienes han resultado heridos o han perdido sus hogares y bienes, y nos unimos en la esperanza con quienes trabajan generosamente en las tareas de rescate, los voluntarios y toda la Iglesia local».
En consecuencia, el liderazgo católico reconoció la noble entrega de las cuadrillas de protección civil, los bomberos y los socorristas voluntarios que remueven escombros para salvar vidas.
De igual manera, el mensaje destacó la labor incansable de las parroquias panameñas que abrieron sus puertas como centros de acopio y refugio provisional para los damnificados.
Reafirmación de la fraternidad entre ambas naciones
Por añadidura, la comunicación episcopal concluyó ratificando la sólida unión que entrelaza a las comunidades religiosas de ambos países.
Los dignatarios venezolanos expresaron un caluroso abrazo fraternal a Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta y a todo el episcopado del país vecino, reafirmando la fuerza viva de la comunión espiritual.
Los obispos recordaron que la esperanza comunitaria permite superar las pruebas más severas impuestas por la naturaleza y la adversidad.
Por otro lado, Cáritas Venezuela mantiene estrecha comunicación con sus pares de la pastoral social panameña para monitorear los requerimientos asistenciales en las zonas rurales del sur.
De modo que la iniciativa epistolar de la CEV, el aliento pastoral a los rescatistas y la oración por las víctimas consolidan un gesto solidario oportuno y trascendente.
Con información de Unión Radio
