Valencia, 19 de diciembre de 2025-. Condenaron a cadena perpetua a anestesiólogo por envenenar a 30 pacientes. El tribunal de Besançon emitió el fallo tras un juicio de cuatro meses, considerado uno de los casos más graves de negligencia médica reciente en Francia.
Péchier, de 53 años, añadía sustancias como cloruro de potasio y adrenalina en bolsas de suero durante cirugías.
Condenaron a cadena perpetua a anestesiólogo por envenenar a 30 pacientes
Las sustancias químicas provocaban paros cardíacos y hemorragias graves, obligando a maniobras de emergencia en quirófano.
El anestesiólogo luego intervenía para revertir complicaciones, presentándose como un salvador ante colegas y pacientes.
El paciente más joven tenía cuatro años y sobrevivió a dos paros cardíacos durante una operación de amígdalas en 2016.
Entre las víctimas, 12 no pudieron ser salvadas por falta de intervención o ausencia del anestesiólogo.
Investigación y pruebas
La investigación comenzó en 2017 tras detectar concentraciones anormales de potasio en una paciente durante cirugía de espalda.
Los investigadores hallaron un patrón de incidentes graves en la clínica privada Saint-Vincent de Besançon, seis veces superior a la media nacional.
Los incidentes cesaron cuando Péchier fue inhabilitado profesionalmente en 2017, confirmando su vinculación con los envenenamientos.
La primera víctima conocida fue Sandra Simard, de 36 años, quien sobrevivió aunque quedó en coma.
Juicio y condena
Durante el proceso, Péchier se declaró inocente y negó ser el responsable de los envenenamientos.
Los abogados alegaron falta de pruebas directas, pero el tribunal consideró sus declaraciones inconsistentes.
Un psicólogo forense describió a Péchier como personalidad de doble faceta, comparable a “Doctor Jekyll y Mister Hyde”.
La sentencia establece un mínimo de 22 años de prisión efectiva, y el anestesiólogo tiene 10 días para apelar.
Reacciones
Para las víctimas y familiares, el fallo marca el fin de una larga etapa de dolor.
Sandra Simard aseguró: “Es el fin de una pesadilla”. Jean-Claude Gandon expresó que podrán “tener una Navidad más tranquila”.
El caso resalta la importancia del control estricto en clínicas privadas y la vigilancia de procedimientos médicos de alto riesgo.
