Las agencias militares y diplomáticas del continente norteamericano activaron sus protocolos de asistencia humanitaria internacional con el propósito de colaborar de forma inmediata ante la emergencia geológica en la región costera caribeña.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses están «movilizándose rápidamente» para ayudar al rescate y recuperación tras los dos terremotos del miércoles. El despliegue operativo contempla el traslado de personal técnico y de plataformas logísticas avanzadas destinadas a agilizar la localización de sobrevivientes en las infraestructuras residenciales colapsadas. Asimismo, las delegaciones extranjeras coordinan la entrega de insumos médicos de primera necesidad con las autoridades estatales venezolanas. En consecuencia, la cooperación hemisférica agiliza el envío de recursos críticos a través de la asistencia de Estados Unidos.
La comandancia general del componente militar regional, con sede en Florida, coordinó la publicación del manifiesto oficial durante la jornada de este jueves. Además, los técnicos especializados en gestión de desastres evalúan las condiciones operativas de las pistas de aterrizaje nacionales para asegurar el arribo seguro de los cargamentos pesados de subsistencia. Sin embargo, la destrucción parcial de los sistemas viales internos en el litoral central costero dificulta la distribución terrestre inmediata de los suministros extranjeros. Por consiguiente, los planificadores de la misión internacional priorizan el uso de puentes aéreos y helicópteros de salvamento para alcanzar los sectores incomunicados. De este modo, el personal foráneo se incorpora a los planes de contingencia civil, reforzando la asistencia de Estados Unidos.
Despliegue logístico y operativo del Comando Sur
La articulación de las capacidades de respuesta militar busca establecer canales de soporte técnico directo que complementen los esfuerzos de los cuerpos de bomberos y protección civil locales. En este sentido, el Comando Sur del Ejército de Estados Unidos (Southcom) anunció que trabaja bajo las directrices del Departamento de Defensa para apoyar las operaciones de socorro tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. Por lo tanto, la institución militar estructura un plan conjunto que involucra el uso de recursos tácticos y expertos en estructuras colapsadas para intervenir en las áreas de mayor vulnerabilidad. Por otro lado, la delegación internacional inició una estrecha coordinación con otros socios y aliados de la región, potenciando el alcance de la asistencia de Estados Unidos.
«Nuestras fuerzas conjuntas se están movilizando rápidamente para aportar la inigualable capacidad de transporte aéreo, logística y salvamento de las Fuerzas Armadas estadounidenses», indicó el Southcom en su comunicado oficial.
Por este motivo, las unidades especializadas en rescate urbano contarán con el asesoramiento directo de un equipo de planificación operativa conformado por expertos de la Oficina de Asistencia Humanitaria. De igual manera, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que mantuvo contactos bilaterales directos con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, para afinar los detalles de la inserción civil. Adicionalmente, el funcionario estadounidense notificó el envío e inmediato despliegue en el terreno de las brigadas de búsqueda y salvamento de los condados de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles. Estos componentes humanos aportarán herramientas tecnológicas de avanzada para robustecer la asistencia de Estados Unidos.
Directrices del Ejecutivo estadounidense y balance de la catástrofe
La celeridad de las operaciones de auxilio responde al impacto humano y material generado por el inusual fenómeno sísmico que afectó los principales centros urbanos del país. Por consiguiente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a las agencias de su gobierno actuar con rapidez para ayudar a Venezuela ante el devastador número de víctimas. Por ende, el reporte más reciente de la madrugada del jueves registra al menos 164 fallecidos y 971 heridos por los sismos más fuertes en un siglo, ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia. La gravedad del doblete telúrico movilizó de forma prioritaria los fondos de contingencia extranjeros para canalizar con total transparencia la asistencia de Estados Unidos.
Finalmente, las comisiones de infraestructura del Estado venezolano agilizan el despeje de los sedimentos y fachadas comerciales en las principales avenidas de La Guaira para facilitar el paso de las ambulancias. Las patrullas de los organismos de seguridad pública mantendrán el resguardo continuo de los centros de acopio parroquiales para garantizar la correcta distribución de las provisiones. De la misma manera, las corporaciones privadas de telecomunicaciones sostienen sus servicios gratuitos de mensajería para agilizar la transmisión de reportes preventivos en tiempo real. Los comités de solidaridad comunitaria procesarán los inventarios internacionales para coordinar efectivamente la asistencia de Estados Unidos.
Con información de AFP
