Caracas, 16 de mayo de 2025-. En San Luis, Misuri, la historia de Kim Visintine refleja la tragedia que marcó a una comunidad entera. Su hijo Zack murió de un raro tumor cerebral a los seis años; fue diagnosticado con solo una semana de vida.
Décadas atrás, el arroyo Coldwater Creek fue contaminado con residuos nucleares tras el refinado de uranio para el Proyecto Manhattan. Las autoridades vertieron desechos sin cubrir, permitiendo filtraciones que afectaron barrios enteros.
Pese a que se reconoció un riesgo elevado, los informes oficiales afirman que los aumentos de cáncer serían estadísticamente pequeños. Sin embargo, vecinos y médicos sostienen lo contrario.
Coldwater Creek: la infancia contaminada que dejó una estela de cáncer y una ley vencida
En la zona, se han reportado múltiples casos de cánceres agresivos, quistes ováricos en niñas pequeñas y enfermedades autoinmunes. Karen Nickel, otra residente, afirma que en su calle han muerto 15 personas por tumores poco comunes.
La Ley de Compensación por Exposición a la Radiación (Reca) ofrecía pagos a víctimas expuestas por pruebas atómicas. Sin embargo, no incluía a San Luis y expiró en 2024. La comunidad exige su ampliación para poder acceder a compensaciones y exámenes preventivos.
El senador Josh Hawley ha impulsado una propuesta para reactivar y extender la ley. Mientras tanto, grupos como Just Moms STL exigen respuestas y mayor compromiso oficial con la limpieza de Coldwater Creek, que no concluirá antes de 2038.
Algunos científicos, como Roger Lewis, aseguran que el riesgo es bajo. Otros, como el oncólogo Gautum Agarwal, consideran que debería intensificarse el monitoreo médico en la zona.
Para muchos residentes, la sensación es desoladora. “Aquí todos esperamos enfermarnos algún día”, dice Visintine. El dolor, la incertidumbre y la falta de respuestas siguen marcando el día a día de esta comunidad.
