Valencia, 10 de septiembre de 2025-. Cifras de desescolarización infantil preocupa en Venezuela ante aumento de niños en la economía informal. En las calles, en el Metro y en semáforos de Caracas, se observa a niños trabajando en actividades informales.
Muchos venden dulces, realizan malabares o limpian parabrisas para colaborar con la alimentación de sus familias.
Esto refleja una creciente desescolarización infantil que deja a miles de menores fuera de escuelas y liceos.
El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, anunció un plan de búsqueda de niños y adolescentes que han abandonado las aulas.
El despliegue incluye un censo comunitario y la posterior reinserción al sistema educativo.
Sin embargo, no se ofrecieron cifras oficiales de la magnitud del problema.
Cifras de desescolarización infantil preocupa en Venezuela ante aumento de niños en la economía informal
El sociólogo Tulio Ramírez calificó la iniciativa de positiva, pero advirtió que no basta con inscribir nuevamente a los estudiantes.
«El problema es cómo se mantiene ese muchacho en la escuela», señaló, subrayando la importancia de atender causas estructurales.
Según Ramírez, la clave está en garantizar salarios dignos y estabilidad económica para que las familias no dependan del trabajo infantil.
Por su parte, la profesora Celsa Afonso destacó que un plan de reescolarización debe ser integral y coordinado.
Propuso alianzas entre Ministerio de Educación, consejos comunales, ONG y sociedad civil para lograr un impacto real.
También enfatizó la necesidad de reforzar el Programa de Alimentación Escolar y ofrecer becas, útiles y apoyo psicosocial.
Cifras y realidades
La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) de 2024 reveló que casi tres millones de niños en edad escolar no asisten a clases.
El estudio indicó que 14% de la población estudiantil está fuera del sistema y que la tasa de escolarización es de 73%.
Además, el 30% de los estudiantes no domina lectura, escritura ni operaciones matemáticas básicas, según un estudio reciente.
La desescolarización infantil preocupa en Venezuela porque refleja no solo la ausencia de niños en las aulas, sino también la crisis de calidad educativa.
