Cientos de gazatíes despiden los restos de 105 palestinos rescatados bajo los escombros tres años después del mortífero bombardeo contra la torre Al Taj. Cientos de ciudadanos palestinos acompañaron este jueves 1 de octubre de 2026 un multitudinario cortejo fúnebre para dar sepultura a los restos de 105 personas.
Las cuadrillas de rescate lograron extraer los cuerpos casi tres años después del devastador ataque aéreo que la aviación israelí perpetró a finales de octubre de 2023, una ofensiva que exterminó linajes familiares enteros en cuestión de segundos.
Cortejo fúnebre hacia Sheij Radwan y víctimas infantiles
Una marea humana recorrió las devastadas arterias urbanas hasta alcanzar las inmediaciones del cementerio de Sheij Radwan para el entierro colectivo.
Grupos de hombres cargaron sobre sus hombros las mortajas envueltas en los colores de la bandera palestina, exhibiendo sobre varias de ellas fotografías de los fallecidos:
Los informes suministrados directamente por la Defensa Civil gazatí confirman que entre las osamentas recuperadas figuran 23 mujeres y 35 niños.
En tal sentido, los deudos caminaron en medio del llanto colectivo para rendir tributo a parientes que permanecieron atrapados bajo bloques de hormigón durante casi 36 meses.
A este respecto, las organizaciones humanitarias señalan que aún yacen miles de desaparecidos debajo de las estructuras colapsadas a lo largo del territorio palestino.
Asimismo, los vecinos de los sectores afectados improvisaron altares y oraciones comunitarias para bendecir las fosas comunes habilitadas en el camposanto.
Aunado a esto, los voceros sanitarios reiteran que las brigadas carecen de maquinaria pesada para agilizar la búsqueda de otros cuerpos sepultados.
El bombardeo a la plaza Yarmouk y la tragedia de la familia Sharaf
Demolición de ocho edificios y la torre Al Taj
Por otra parte, la cronología del suceso evoca la violenta tarde del 25 de octubre de 2023, cuando las fuerzas armadas israelíes descargaron varias bombas guiadas sobre la plaza Yarmouk, al oeste de la urbe.
El bombardeo pulverizó ocho complejos residenciales completos, incluyendo la emblemática torre Al Taj de siete niveles:
- La organización no gubernamental Airwars, entidad que rastrea muertes civiles en conflictos bélicos, certificó que la ofensiva causó la muerte de un miliciano y al menos 118 civiles.
- El ataque hirió gravemente a más de 100 personas y provocó la muerte inmediata de dos reporteros que cubrían las incidencias en el perímetro.
- El mando militar israelí difundió en aquella fecha un video justificando el disparo para neutralizar un «túnel terrorista de Hamás», confirmando dos días después la baja de Madhaz Mubashar, comandante de esa organización.
En consecuencia, los reportes independientes demuestran que la arremetida golpeó a civiles indefensos que no mantenían vínculos con los grupos armados.
De igual manera, los peritajes de Airwars basados en testimonios de supervivientes constataron que las víctimas pertenecían a por lo menos nueve familias distintas.
Tres generaciones borradas en un instante
Por añadidura, el drama de la familia Sharaf ilustra la magnitud de la devastación que provocaron las detonaciones en aquel vecindario:
Los censos comunitarios estiman que el impacto acabó con la existencia de al menos 39 integrantes de tres generaciones de este clan:
Entre las víctimas fatales yacían Omar Jalil Mohamed Sharaf, de 66 años, y su cónyuge Umm Ismail Sharaf, quienes perdieron a seis hijos, nueras, yernos y a 16 nietos en el desplome de su hogar.
De modo similar, el misil mató a Abdul Rahim Omar Sharaf, de 37 años, a su esposa Aliaa Ramzi al Hinawi, de 35, a su hijo Mohamad, de apenas tres años, y a sus tres pequeñas hijas: Lian, de 10; Noha, de nueve; y Joan, de cinco años.
Por otro lado, el panorama general del enclave refleja un dolor continuo, pues tras la incursión armada iniciada en octubre de 2023, más de 1,9 millones de gazatíes sufren desplazamiento forzoso en campamentos precarios, mientras barrios enteros continúan convertidos en escombros.
Con información de EFE
