Científicos analizan la pisada de tortugas gigantes para descifrar el misterio de las huellas fósiles de hace 250 millones de años. Un equipo científico de la Universidad de Cantabria (UC) analiza la forma de caminar de animales vivos como las tortugas para interpretar huellas de organismos que desaparecieron hace millones de años.
El proyecto, desarrollado en estrecha alianza con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno —recinto administrado por la empresa pública Cantur y adscrito al Gobierno de Cantabria—, inició sus pruebas con cuatro ejemplares de tortuga de espuelas africana (Centrochelys sulcata), la tercera especie terrestre de mayor tamaño en el planeta tras las gigantes de Galápagos y Seychelles.
Dicho ensayo permite aplicar el principio geológico del actualismo para correlacionar la dinámica muscular y el apoyo articular de fauna contemporánea con impresiones grabadas en la roca sedimentaria.
Plataformas de sensores y la huella de reptiles del Pérmico
Los especialistas completaron a principios de octubre la primera tanda de ensayos biomecánicos en los terrenos del parque natural:
- Los investigadores registraron la presión milimétrica que descargan las patas de estos reptiles al avanzar sobre una alfombra dotada de sensores digitales.
- El paleontólogo Ignacio Díaz Martínez, director de la investigación, explicó la utilidad técnica de las mediciones: «Los datos permiten observar la distribución de los apoyos, la separación entre las extremidades y la secuencia de movimientos durante la marcha».
- El método se apoya en el principio del actualismo, premisa científica que analiza procesos biológicos del presente para explicar fenómenos del pasado remoto.
- La especie seleccionada supera comúnmente los 50 kilogramos de peso corporal, reuniendo parámetros idóneos para registrar huellas con suficiente profundidad.
- Díaz Martínez remarcó que a finales del periodo Pérmico, hace unos 250 millones de años, habitaban animales con patrones de locomoción semejantes a los de estos quelonios.
En tal sentido, los veterinarios del parque monitorean el bienestar físico de los ejemplares para garantizar que las sesiones de caminata transcurran sin estrés.
A este respecto, diversos expertos en morfología funcional sostienen que estudiar la distribución de presiones ayuda a entender patologías óseas y mecánicas motoras en vertebrados.
Aunado a esto, los técnicos informáticos procesan las matrices de datos para elaborar representaciones volumétricas tridimensionales de cada pisada.
Asimismo, los miembros del laboratorio contrastan estos perfiles digitales con yacimientos icnológicos descubiertos en distintos puntos de la península ibérica.
Ensayos con aves gigantes y el paso de los dinosaurios
De avestruces a dinosaurios bípedos
Por otra parte, la colaboración institucional contempla extender el programa experimental hacia otros grupos zoológicos de Cabárceno.
El equipo seleccionará nuevas especies atendiendo a las coincidencias anatómicas que exhiben sus extremidades frente a distintos grupos fósiles.
Dicha planificación incorpora aves no voladoras de gran envergadura, entre ellas avestruces y emúes, dotadas de una zancada ágil y potente.
La biomecánica de estas aves bípedas arrojará datos cruciales para descifrar el equilibrio y la velocidad de carrera de antiguos dinosaurios bípedos como los terópodos.
Los investigadores buscan correlacionar la apertura de los dedos y el reparto de la carga plantar con las marcas conservadas en los estratos rocosos.
En consecuencia, los biólogos esperan validar si las variaciones en el terreno alteran la profundidad de las pisadas de manera similar a lo observado en las rocas antiguas.
De igual manera, los anatomistas comparan la flexibilidad tendinosa de las aves modernas para comprender la amortiguación del impacto en esqueletos fósiles.
Rinocerontes para descifrar cuadrúpedos colosales
Por añadidura, el proyecto aspira a incorporar a los mamíferos terrestres más corpulentos del recinto cántabro.
El equipo científico contempla efectuar pruebas de presión con rinocerontes para estudiar el desplazamiento de masas corporales extremas.
Dicho análisis de apoyos pesados facilitará comparaciones mecánicas directas con grandes dinosaurios cuadrúpedos que pisaron el planeta millones de años atrás.
Con estos ensayos integrales, la Universidad de Cantabria amplía el catálogo experimental sobre formación de huellas e interpretación de pistas fósiles.
Por otro lado, la comunidad científica internacional aguarda la publicación de las curvas de fuerza para aplicarlas en la reconstrucción de ecosistemas pretéritos.
De modo que las cuatro tortugas africanas, los sensores de Cabárceno, el principio del actualismo y los futuros ensayos con avestruces y rinocerontes definen un fascinante proyecto científico en España.
Con información de EFE
