El reconocido chef español José Andrés llegó este miércoles al territorio nacional para apoyar la labor humanitaria que realiza su organización no gubernamental World Central Kitchen (WCK). Por lo tanto, el experto gastronómico y su equipo técnico suman esfuerzos logísticos para garantizar la alimentación de las familias damnificadas.
El cocinero hispano-estadounidense aterrizó en el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena de la ciudad de Valencia, desde donde se trasladará a las zonas de desastre. Actualmente, miles de ciudadanos permanecen en refugios temporales debido a la destrucción de sus hogares o por el temor a las réplicas. En consecuencia, el voluntariado internacional expande su red de comedores comunitarios para paliar los efectos del destructivo doblete sísmico en Venezuela.
Logística alimentaria ante el doblete sísmico en Venezuela
La organización WCK aplica sus protocolos globales de emergencia en varias localidades del norte del país que resultaron severamente afectadas. «Al final no es solo cocinar, es tener el sistema de infraestructura para que cada día la gente reciba la comida que necesita y seguiremos incrementando cada día el número de restaurantes», dijo el chef a EFE.
Por otra parte, el especialista cree que la experiencia lograda por su ONG en contextos de alta complejidad como Gaza o Ucrania, donde han llegado a servir millón y medio de platos diarios, será de vital utilidad en el país. El balance oficial de la tragedia registra por el momento 2.295 fallecidos y 11.267 heridos. Por consiguiente, la distribución masiva de raciones preparadas alivia la carga asistencial en los hospitales y campamentos tras el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Distribución local y adaptación al terreno
El plan de contingencia de World Central Kitchen se enfoca en respetar la cultura culinaria de la población para agilizar los procesos de aceptación y abastecimiento. El equipo ya se encuentra repartiendo arepas en los refugios debido a que es «lo más lógico» elaborar platos locales con los ingredientes disponibles en la región.
Asimismo, el fundador detalló que la respuesta de alimentos y agua cambia diariamente para cubrir con precisión las necesidades de la población desamparada. Sin embargo, el grupo también atiende a personas que simplemente tienen miedo de vivir bajo techo hasta que cesen los movimientos secundarios. Además, anunciaron el traslado de una panadería industrial desde Medio Oriente y la capacitación de personal local para responder de forma óptima ante contingencias futuras derivadas del doblete sísmico en Venezuela.
Un llamado a mantener la esperanza en las zonas afectadas
José Andrés comparó la complejidad de la situación actual con la vivida tras el terremoto de Turquía y el norte de Siria en 2023, donde hubo más de 50.000 fallecidos. Por otro lado, el activista hizo un llamado público a no perder la esperanza, recordando que en dicha tragedia se rescató a personas con vida incluso dos semanas después de los sismos principales.
El filántropo se comprometió formalmente a mantener el apoyo logístico e institucional incluso cuando las labores de búsqueda técnica se den por concluidas en el litoral central. «Los primeros días son vitales, pero nosotros siempre somos muy rápidos en llegar y muy lentos en irnos», zanjó el chef ante los medios informativos. En conclusión, la presencia de WCK robustece la seguridad alimentaria de las comunidades vulnerables frente al impacto social del doblete sísmico en Venezuela.
Con información de EFE
