Valencia, 17 de septiembre de 2026- Bolivia aprobó ampliar por noventa días más el estado de excepción ante el temor de que se reanuden las protestas antigubernamentales.
El presidente centroderechista Rodrigo Paz decretó inicialmente la medida el pasado 20 de junio, tras 53 días de bloqueos y manifestaciones de sectores afines al expresidente Evo Morales.
Las protestas iniciales surgieron por la grave crisis económica y la venta de gasolina de mala calidad, derivando posteriormente en exigencias de renuncia contra Paz. La escasez de alimentos y medicamentos en La Paz y El Alto motivó la restricción del derecho a manifestar y la movilización militar. Tras la votación, el vicepresidente y presidente del Congreso, Edmand Lara, confirmó la aprobación por mayoría absoluta.
Bolivia aprobó ampliar por noventa días más el estado de excepción ante el temor de que se reanuden las protestas antigubernamentales
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseveró que la medida busca garantizar la libre circulación y normalizar la economía nacional. Sin embargo, un comunicado de su oficina advirtió sobre la existencia de amenazas reales de reactivación de marchas, paros y nuevos bloqueos convocados para los próximos días.
Campesinos, cocaleros y choferes han advertido que retomarán las movilizaciones debido a la persistente escasez de combustibles. Esto ocurre a pesar de que el gobierno duplicó el costo de la gasolina y triplicó el precio del diésel para hacer frente a la situación.
Compromisos con el FMI y el fin de subsidios
La tensión social en el país andino se enmarca en un escenario financiero complejo y en los compromisos internacionales asumidos por el Ejecutivo. La administración boliviana pactó ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) eliminar por completo todos los subsidios a los carburantes a partir de enero próximo, a cambio de una millonaria cooperación económica.
