Atentado con explosivos descarrila un tren en La Guajira y desata una fuerte ofensiva militar de Abelardo De La Espriella en el norte colombiano. En el vórtice de una violenta escalada armada que sacude los departamentos del norte de Colombia, un atentado con artefactos explosivos provocó la medianoche de este martes el descarrilamiento de un tren de carga carbonera en jurisdicción del municipio de Uribia, en el departamento de La Guajira.
La detonación destruyó parte de los rieles a la altura del kilómetro 60 de la línea férrea de la empresa Cerrejón cuando el convoy transitaba vacío con destino al sur de la península.
El sexto atentado contra Cerrejón y el despliegue militar
La empresa minera confirmó que sus equipos de seguridad evacuaron oportunamente a todos los maquinistas y operarios de la zona, impidiendo que el siniestro dejara víctimas humanas:
Las autoridades castrenses activaron de inmediato al Batallón de Defensa Antiaérea de la Décima Brigada del Ejército para custodiar permanentemente los tramos de la red férrea.
En tal sentido, la compañía Cerrejón denunció que esta acción terrorista constituye el sexto ataque sistemático perpetrado contra su estructura de transporte durante el transcurso de 2026.
Asimismo, los organismos de inteligencia del Estado todavía evitan responsabilizar de manera formal a una facción criminal concreta por la colocación de la carga explosiva en Uribia.
Aunado a esto, las tropas gubernamentales instalaron puestos de control adicionales a lo largo del corredor minero para frustrar nuevas incursiones en las vías de suministro.
El pulso de Abelardo de la Espriella contra las ACSN
Militarización total de Santa Marta y la Troncal del Caribe
Por otra parte, la explosión en La Guajira coincidió en el tiempo con una violenta arremetida de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) en el vecino departamento del Magdalena.
En consecuencia, esa agrupación paramilitar incendió vehículos particulares y hostigó locales comerciales tras la muerte de su segundo cabecilla, alias Cholo, abatido recientemente por uniformados estatales. Igualmente, el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, lideró en la madrugada un consejo extraordinario de seguridad en Santa Marta y ordenó el desembarco masivo de más de 1.100 efectivos para retomar el dominio absoluto del territorio:
«Nuestra fuerza pública tiene controlado el orden público, la seguridad, tanto en Santa Marta como en Ciénaga y, por supuesto, en la troncal del Caribe».
Advertencia frontal a los cabecillas y traslados penitenciarios
De igual manera, el mandatario nacional envió un mensaje contundente a través de la red social X para garantizar calma a la ciudadanía y amenazar directamente a la cúpula paramilitar:
«Tengan la certeza que dentro de poco vamos a dar con los causantes de toda esta estrategia de terror. Alias Pinocho, alias Patilizo, alias Flash o Comando y alias Jacob o Comando 45, narcoterroristas de las autodefensas conquistadoras de la Sierra Nevada: voy por ustedes».
Por añadidura, el jefe de Estado ejecutó una orden perentoria ante el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) para aislar a 76 reclusos vinculados a las ACSN que ocupaban celdas en La Guajira, Cesar, Magdalena y Atlántico.
El gobernante justificó su traslado inmediato a pabellones de máxima seguridad en otras regiones para impedir que los criminales sigan coordinando motines, extorsiones y homicidios desde los penales locales:
«¡No permitiré que quienes delinquen en estos departamentos permanezcan recluidos allí y sigan ordenando desde las cárceles revueltas, extorsiones y asesinatos!».
Con información de EFE
